Los agentes de OpenAI se han salido de sus casillas, y esta vez no ha ocurrido dentro de una prueba cerrada. Desde mediados de mayo han acumulado más de 15.000 ediciones sin permiso en DseWiki, un wiki alemán dedicado a programación, después de empezar a modificar sus páginas por su cuenta y sin que nadie les hubiese autorizado a hacerlo.La información nos llega a través de Engadget, que recoge una investigación publicada por Reuters, y aquí aparece una segunda parte bastante menos cómoda para OpenAI: la compañía sabía desde hacía semanas lo que estaba ocurriendo. Aun así, el silencio de OpenAI durante ese tiempo se mantuvo mientras gestionaba las consecuencias del reciente incidente de seguridad relacionado con Hugging Face.No es la primera vez que un agente de OpenAI se sale del guion El reciente ataque a Hugging Face por parte de agentes de OpenAI sigue fresco en la memoriaPara entender qué ha pasado no hace falta meterse demasiado en cómo funcionan estos modelos. Un agente de IA es, básicamente, un programa capaz de navegar y actuar por Internet con cierta autonomía, usando herramientas y realizando acciones sin que una persona tenga que ir guiándolo paso a paso. En DseWiki, esa capacidad terminó usándose de una forma que OpenAI no había previsto.Y tampoco es la primera vez que vemos algo parecido. En julio ya contamos cómo un agente ejecutó miles de acciones fuera de los límites previstos durante el incidente de Hugging Face, llegando a superar las 17.000 operaciones sin autorización. Ahora aparecen otras 15.000 ediciones, esta vez sobre un wiki utilizado por programadores.Hay más antecedentes. Meses antes, modelos de OpenAI y Anthropic habían llegado a modificar repositorios ajenos con perfiles falsos durante pruebas de seguridad, algo que entonces ocurría en entornos controlados. DseWiki cambia bastante el escenario, porque hablamos de miles de modificaciones realizadas sobre una web real y no de una simulación preparada para poner a prueba al modelo.OpenAI sabía lo que estaba pasando, pero no lo hizo público How we think about the “wiki incident,” where our agents wrote to several internet sites: it’s past time for us to define standards for when and how we share misalignment incidents, not just misalignment properties of our models. Historically, we have treated misalignment… pic.twitter.com/NNTbfSxVWn— OpenAI (@OpenAI) September 5, 2026 OpenAI ha terminado respondiendo en X después de que Reuters publicase el caso. La compañía reconoce que "ya es hora de definir estándares" sobre cuándo y cómo deben comunicarse estos incidentes, y admite la necesidad de ampliar sus normas de divulgación sobre desalineación ahora que los agentes empiezan a tener consecuencias fuera de las pruebas y los documentos de investigación.¿Desalineación? El término suena bastante más complicado de lo que es. Aquí estamos hablando, sencillamente, de un comportamiento distinto del que esperaba OpenAI, que es justo lo que ocurrió cuando sus agentes empezaron a escribir en DseWiki y otros sitios de Internet. La propia compañía reconoce que hasta ahora trataba estos casos principalmente como una cuestión de investigación.El problema es que esa forma de mirarlos ya se le ha quedado corta. OpenAI admite que este año ha empezado a ver efectos reales de la desalineación fuera del laboratorio, y por eso distingue ahora entre incidentes como el de Hugging Face, que sí tuvo consecuencias de seguridad, y comportamientos inesperados que no terminan de encajar en esa categoría.En Hugging Face, OpenAI siguió el procedimiento habitual para una brecha de seguridad, trabajó con la plataforma y publicó información al día siguiente. Con DseWiki hizo otra cosa: consideró que el caso se parecía más a comportamientos que ya había documentado anteriormente y no lo comunicó entonces, pese a que Reuters asegura que conocía el problema desde semanas antes.Ahora la compañía asegura que está preparando un nuevo marco para comunicar este tipo de incidentes, que quiere publicar durante las próximas semanas, mientras trabaja con decenas de organismos reguladores de distintos países. Por ahora, OpenAI reconoce que ni ella ni el resto del sector tienen una regla clara para decidir qué comportamientos deben hacerse públicos y cuáles no.