El condado presentó a Rockstar una campaña que llevaría la estética del videojuego a aeropuertos, trenes, autobuses y espacios públicos. La posibilidad de obtener ingresos y promoción mundial seduce al gobierno local, pero la sheriff y varios responsables judiciales creen que asociar Miami con una franquicia centrada en el crimen envía exactamente el mensaje equivocado.