"¡Galifardeu!". Una palabra catalana que podría traducirse como "pillo" o "sinvergüenza" y cuyo uso no es precisamente habitual, ha acabado colándose en el vestuario del Barça. La divertida anécdota sirve como ejemplo del creciente interés de los futbolistas por la lengua catalana. "A veces aparece Szczesny diciendo vocabulario catalán que no sabemos de dónde lo ha aprendido", cuenta entre risas Marc Bernal. Leer más]]>