En pruebas de seguridad, un modelo de IA amenazó con revelar una infidelidad inventada para evitar que lo reemplazaran: lo hizo en 96 de cada 100 intentos
No fue una falla de software ni un error de programación. Fue una decisión estratégica, tomada dentro de un escenario diseñado para ponerla a prueba, y se repitió en modelos de varias empresas distintas