Empresas Públicas de Medellín (EPM). Foto: EPMEmpresas Públicas de Medellín (EPM) recibió de la Aeronáutica Civil la certificación que la acredita como operador de aeronaves no tripuladas. Con este reconocimiento, la compañía se convierte en la primera empresa de servicios públicos del país en obtener esta autorización, luego de completar un proceso de evaluación y auditoría.EPM comenzó a incorporar drones de manera progresiva en 2018 y actualmente dispone de 22 aeronaves y 56 pilotos acreditados. Estos equipos son utilizados en diferentes actividades, entre ellas, inspecciones de infraestructura, mantenimiento predictivo y preventivo, seguimiento de obras civiles, seguridad operacional y monitoreo de condiciones meteorológicas.Uno de los principales aportes de esta tecnología es la reducción de la exposición de los trabajadores a situaciones de riesgo. Los drones permiten recopilar información sobre activos ubicados en alturas, espacios confinados, zonas de difícil acceso y otros lugares en los que una inspección presencial podría implicar mayores riesgos para el personal.Además, estas aeronaves facilitan la captura y organización de información para realizar seguimiento a proyectos, predios, obras e infraestructura. EPM también ha empleado los drones para monitorear en tiempo real variables meteorológicas durante periodos de condiciones climáticas particulares, como los relacionados con el fenómeno de El Niño.Para mantener una operación controlada, la empresa implementó un modelo híbrido que combina una coordinación central con las actividades desarrolladas por las diferentes áreas de la organización. Este esquema incluye responsables de seguridad operacional, coordinación de pilotos, mantenimiento, capacitación, gestión documental y administración de riesgos.En paralelo, EPM estableció un Sistema de Gestión de Seguridad Operacional para aeronaves no tripuladas, que contempla procedimientos, comités y mecanismos para gestionar cambios y riesgos, de acuerdo con las disposiciones establecidas en el RAC 100.Los pilotos deben realizar su formación en centros de instrucción aeronáutica autorizados y aprobar la evaluación teórica de la Aeronáutica Civil. También deben contar con un examen médico ocupacional vigente, además de cumplir con los entrenamientos, las horas de vuelo y los protocolos internos definidos por la empresa.