Si hace poco que tienes perro y nunca antes habías tenido uno, seguro que te habrás dado cuenta de que observa tus movimientos, reacciona a tu voz y, en muchos casos, parece anticiparse a lo que vas a hacer. Pero, ¿hasta dónde llega realmente esta atención? Un nuevo estudio apunta a que los perros podrían fijarse incluso en cómo parpadeamos.La investigación, publicada en Royal Society Open Science y realizada por científicos de la Universidad de Parma, en Italia, analizó el comportamiento de 38 perros, aunque finalmente 35 fueron incluidos en el análisis. Los investigadores querían averiguar si los perros reaccionaban de manera diferente cuando una persona parpadeaba y, sobre todo, si esa reacción dependía de quién fuera esa persona.Los científicos pusieron a prueba la atención de los perros Para comprobarlo, los animales observaron vídeos breves de tres individuos: su propio dueño, una mujer desconocida y un hombre desconocido. En uno de los vídeos, la persona parpadeaba aproximadamente cada tres segundos. En otro, mantenía la mirada fija hacia la cámara con una expresión neutra. Cada perro observó los vídeos durante 40 segundos mientras los investigadores registraban su comportamiento.En cuanto a los resultados, los perros parpadearon más cuando veían a una persona parpadear que cuando observaban un rostro completamente inmóvil. Esto indica que los animales eran capaces de detectar ese pequeño movimiento de los párpados y modificar su propio comportamiento en respuesta.No obstante, había un detalle todavía más interesante: la identidad de la persona importaba. Los perros aumentaron su frecuencia de parpadeo cuando quien apareció en la pantalla era su dueño y parpadeaba, pero ese efecto no se observó de la misma manera ante las personas desconocidas. Es decir, aparentemente no se trataba simplemente de una reacción automática ante unos párpados en movimiento. La relación social entre el perro y el ser humano parecía influir.También apareció una diferencia relacionada con el sexo del cuidador. Los perros parpadearon más al observar a sus dueñas que ante las personas desconocidas y sus dueños de sexo masculino. Ahora bien, los investigadores advierten que este resultado hay que cogerlo con pinzas, ya que el estudio no estaba diseñado para determinar si la diferencia se debía realmente al sexo del dueño o a otros factores, como el tiempo dedicado al cuidado del animal o la relación entre ambos.¿Un gesto de cariño o simplemente atención? Una de las imágenes que acompañan al estudio, donde se puede ver a un hombre desconocido, una mujer desconocida y la dueñaEntonces, ¿significa esto que los perros nos devuelven el parpadeo como una pequeña muestra de cariño? Todavía no lo sabemos. De hecho, investigadores encontraron que los perros no sincronizaban sus parpadeos con los humanos de forma estadísticamente significativa. Al analizar los parpadeos que ocurrían dentro de los 1,5 segundos posteriores a uno humano, el 57,3 % de las veces entraba en esa ventana temporal, una proporción que no era suficientemente diferente de la que cabría esperar por azar.La distinción es importante. Los perros parecían prestar atención al parpadeo de las personas conocidas, pero eso no significa que estuvieran imitando deliberadamente cada movimiento de sus ojos. El parpadeo podría estar funcionando como una señal muy sutil relacionada con la atención, el nivel de activación o el vínculo social.El descubrimiento encaja con investigaciones anteriores que han observado que los perros parpadeaban más cuando ven a otros perros hacerlo y que han encontrado indicios de sincronización del parpadeo entre perros y humanos durante interacciones reales. Este tipo de sincronización conductual sugiere una posible forma para reforzar los vínculos sociales que facilita la conexión entre individuos. Los perros también son diestros o zurdos: cómo averiguarlo en tu mascota, según los veterinariosAun así, queda mucho por descubrir. Como los perros de este experimento observaban vídeos pregrabados, no existía una interacción real en tiempo real entre el animal y la persona. Los investigadores quieren saber si el parpadeo puede influir en comportamientos más complejos, como la disposición del perro a acercarse, mantener el contacto visual o continuar una interacción.