Amaia García, 54 años, dejó Madrid para vivir en una aldea de 6 habitantes en Asturias: “Este siempre fue mi sueño; lo más duro es estar lejos de la familia”
La madrileña abandonó la gran ciudad a los 50 años para mudarse junto a su marido a una pequeña localidad en las montañas asturianas: “He cumplido un sueño, aunque hay inconvenientes”.