¿Es un mensaje de WhatsApp una alerta formal del CNI?

Wait 5 sec.

Si el objetivo era zanjar el tema de una vez por todas, es evidente que no se ha conseguido. La desclasificación de documentos relacionados con la crisis en Ceuta no ha logrado despejar las dudas existentes en torno al papel jugado por Marruecos. Ni tampoco acabar con la polémica sobre la disposición de datos suficientes como para adelantarse a la entrada masiva de inmigrantes que se registró en la ciudad autónoma entre el 30 y el 31 de julio. El Gobierno insiste en que "nadie podía anticipar la crisis". La oposición, en que había "información" pero no se actuó. Ambos, con los mismos papeles del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Policía o la Guardia Civil sobre la mesa.Los documentos sobre los que se ha levantado el velo muestran que en las Fuerzas de Seguridad había preocupación por el incremento de entradas a nado durante el mes de julio. "Es una amenaza consolidada y prioritaria", resaltaba el 29 de julio en una comunicación interna el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CNIF), órgano dependiente de la Comisaría General de Extranjería de la Policía Nacional. Pero no solo eso. También muestran a un Centro Nacional de Inteligencia (CNI) preocupado por una serie de grupos en redes sociales en los que se mencionaba la posibilidad de una entrada en Ceuta aprovechando la Fiesta del Trono en Marruecos.Los espías avisaron. El 29 de julio, a las 18:26 horas, remitieron una nota informativa urgente a la DGST y la DGDE –la inteligencia interior y exterior marroquíes– en la que alertaban de la "planificación de varias convocatorias para llevar a cabo entradas a Ceuta, tanto a nado como a través de la valla" para el día siguiente. Unas horas antes, un agente del CNI había advertido por WhatsApp de eso al servicio de Información de la Guardia Civil y a la Delegación del Gobierno. "En redes hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana las 20h. Aprovechando la Fiesta del Trono y que sus FCS estarán liados. Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores", escribió al jefe de Gabinete del delegado. "Sus rilas", respondió este.Hace un par de semanas, la Delegación en Ceuta señaló que lo único de lo que se les informó era del incremento de entradas a nado. En las últimas horas, el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Miguel Ángel Pérez Triano, ha asegurado que a él no se le informó ni de ese mensaje ni de la llamada de once minutos de duración que esa misma noche mantuvieron el agente del CNI y su jefe de Gabinete. No obstante, ha defendido que ese mensaje recibido no era una advertencia formal: "Cuando el CNI tiene una alerta se hace un informe y se entrega en un sobre lacrado dirigido a los organismos competentes".Algunas fuentes conocedoras del funcionamiento de los servicios de inteligencia consultadas por infoLibre explican que la práctica habitual del Centro Nacional de Inteligencia a la hora de informar es a través de documentos escritos que son remitidos al ministro de turno, en este caso ministra. Papeles que, al menos en el pasado, llegaban en un coche o una moto de La Casa –en función de la urgencia del mensaje– y a los que, en ocasiones, se añadían marcas para poder identificar al filtrador si se producía una fuga. "Una información mínimamente reservada no puedes enviarla por mensaje. Un WhatsApp no puede invocarse como una nota del CNI", apuntan esas mismas fuentes.Además, explican que "la difusión de la información" es un asunto tan "importante" que está atribuido al máximo responsable del Centro Nacional de Inteligencia. "Desde la mesa del director salen todas las notas clasificadas. Y en su ausencia, es el secretario general el responsable de la difusión. Un agente no se encarga de eso", resaltan las fuentes pulsadas, que ven "incomprensible" que no se hubiese realizado "informe" con los datos que se estaban manejando vía WhatsApp y se hubiese remitido el mismo por los canales oficiales. Fuentes del Ministerio de Defensa –de quien depende el CNI–, consultadas por este diario, justifican la comunicación telefónica: "La urgencia permite comunicarse por medios lo más ágiles posibles".Hay ejemplos de la elaboración y remisión de informes y notas formales en cuestiones de especial relevancia y urgencia. El 6 de noviembre del 2003, cuatro meses antes de los atentados del 11M, los servicios de inteligencia hicieron llegar tanto a la Secretaría de Estado de Seguridad como a la Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía el documento C/15697, en la que alertaban del peligro que suponía Allekema Lamari, el terrorista argelino que murió en la explosión del piso de Leganés. Avisaban de su posible intención de cometer un atentado en España y aportaban desde su fotografía hasta dos números de teléfono desde los que había realizado llamadas un par de semanas antes.Los espías también enviaron una copia de un pasaporte falso que unos delincuentes habían preparado al terrorista. E, incluso, trasladaron al Ministerio del Interior que Lamari se había desplazado a Valencia en un Opel Vectra con una matrícula concreta. Pero en este último caso ese aporte de información se hizo vía telefónica, según publicó en su día el diario El Independiente tomando como base una carta que el 9 de mayo de 2004 el director general del CNI Alberto Saiz remitió al entonces ministro de Defensa, José Bono.