La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, mostró el pasado jueves en Berlín el tono propio de un halcón. La máxima autoridad del Eurobanco al menos por el momento, dados los intensos rumores sobre una posible salida temprana a Davos o a la política francesa utilizó un tono especialmente agresivo para dejar claro un doble mensaje: la economía ha resistido el shock de Oriente Medio algo mejor de lo esperado, pero la inflación, con la situación actual, ha llegado para quedarse.Seguir leyendo....