Chema Alonso, experto en ciberseguridad, sobre las cuentas de internet: «Por seguridad, mejor cerrar la sesión cuando se ha terminado de usar»

Wait 5 sec.

Consultar el correo en el ordenador de una biblioteca lleva unos minutos. Al terminar, cerrar la pestaña puede parecer suficiente para marcharse tranquilo, aunque el navegador conserve el acceso. La siguiente persona que se siente podría abrir de nuevo el servicio y encontrarse con los mensajes, sin tener que adivinar ninguna contraseña.Chema Alonso ya alertaba de ese descuido en 2016. Su consejo cobra especial sentido en equipos prestados o compartidos, donde el acceso físico cambia de manos en cuanto alguien se levanta. Haber utilizado una clave larga al entrar no impide que el servicio siga recordando al usuario después.La comodidad de mantener abiertas las cuentas forma parte del uso cotidiano del móvil y del ordenador personal. El problema aparece cuando ese acceso queda disponible para otra persona. Comprobar cómo se abandona el servicio evita confundir dos gestos que tienen efectos diferentes: quitar una página de la pantalla y terminar la identificación ante esa web.Qué conserva el navegadorLa recomendación procede de una entrevista publicada por Cristina Ramos Vega el 9 de junio de 2016. Al preguntarle por Gmail, las redes sociales y otras herramientas, Alonso aconsejaba dar por terminado el acceso al acabar de utilizarlas. Hablaba también del secuestro de sesiones: un riesgo distinto al de elegir contraseñas fáciles de adivinar.Para recordar que una persona ya se ha identificado, muchos servicios guardan una cookie de sesión en el navegador. La guía de OWASP sobre robo de cookies explica que quien consigue una válida puede hacerse pasar por ese usuario mientras el servicio la acepte. El atacante aprovecha una identificación previa, por lo que podría evitar el paso inicial de introducir la clave y el segundo factor.Ese riesgo no vuelve inútil la verificación en dos pasos. Sigue siendo una medida para proteger las cuentas frente a accesos nuevos, y algunos servicios vuelven a pedir identificación para operaciones sensibles. Una sesión que sigue siendo válida plantea otra situación: el sistema puede tratar a quien la utiliza como alguien que ya superó esas comprobaciones.Cómo salir de un equipo prestadoAntes de iniciar sesión conviene elegir una ventana privada o un perfil de invitado. Google recomienda esta precaución para dispositivos ajenos y, en Chrome, indica que al salir del modo invitados se eliminan sus cookies y datos de navegación. El modo incógnito requiere cerrar todas sus ventanas al terminar; dejar alguna abierta conserva esa navegación privada en marcha.Si ya te has marchado, puedes revisar los accesos desde otro dispositivo. En los ajustes de tu cuenta, entra en Seguridad e inicio de sesión y busca Tus dispositivos. Abre Gestionar todos los dispositivos, selecciona el equipo y pulsa Cerrar sesión para cerrar los accesos que hayas dejado en un ordenador ajeno. Si aparecen varias sesiones asociadas al mismo equipo, ciérralas todas.La lista puede mostrar más de una entrada por dispositivo porque has usado distintos navegadores o aplicaciones. Tampoco una hora reciente demuestra por sí sola una intrusión: puede reflejar actividad de sincronización. Lo útil es comprobar cada acceso que no reconozcas y retirarlo si no puedes confirmar que sea tuyo.Antes de abandonar un ordenador compartido, abre el menú de usuario del servicio y utiliza la opción de salir. Después cierra las ventanas privadas que hayas usado. Dejar resuelto ese último paso evita que el siguiente usuario herede una bandeja de correo abierta.