Kast baja el tono a la conmemoración de los 53 años del golpe de Pinochet mientras su partido reclama indultos para los uniformados presos tras el estallido social de 2019

Wait 5 sec.

Hijo de un ruso blanco que había huido de su país después de la guerra civil, Miguel Krassnoff Martchenko nació en territorio austríaco controlado por los aliados en 1946. La familia se radicó luego en Chile y él, en nombre del padre y otro padre mayor, Augusto Pinochet, fue un soldado letal de la dictadura militar que rigió entre 1973 y 1990. Krassnoff integró los temibles servicios de inteligencia y, como tal, participó de los interrogatorios, la tortura y la desaparición de presos políticos en el centro de detención Villa Grimaldi. Cuando Chile recuperó su institucionalidad y se abrieron los juicios por violaciones a los derechos humanos, el brigadier del Ejército fue objeto de múltiples condenas que en su sumatoria dan más de 1.000 años de cárcel. Desde el penal que se llamaba Punta Peuco y supo alojar a otros criminales de su estirpe, Krassnoff, de 80 años, se convirtió en una voz casi solitaria de reivindicación del golpe de Estado del 11 de septiembre. A través de una carta que tomó estado público anticipó su "pronta libertad total". El Gobierno del ultraderechista José Antonio Kast ha intentado bajar el tono al 53 aniversario del acontecimiento más traumático de ese país. Su hermano fue ministro de Pinochet y la figura del dictador no lo incomoda. Pero el mandatario por el momento no se atreve a indultar a los 153 militares y represores presos por el papel desempeñado en esos 17 años. Su administración está más preocupada por reescribir la historia de otro episodio que sacudió al país: el estallido social de octubre de 2019.Seguir leyendo....