La empresa de energía nuclear Deep Fission ha alcanzado un hito clave en el desarrollo de sus reactores nucleares subterráneos: demostró con éxito que puede instalar y recuperar el contenedor de su reactor utilizando equipos de perforación comercial convencionales.En lugar de construir gigantescas plantas de energía nuclear en la superficie, con elevados costos de construcción y complejas infraestructuras de contención, el modelo de Deep Fission propone colocar pequeños reactores de agua a presión (PWR) dentro de pozos perforados a aproximadamente 1,6 kilómetros (una milla) de profundidad.Reactores nucleares a un kilómetro bajo tierra: la propuesta de Deep FissionEl diseño aprovecha las leyes de la física a su favor. A esa profundidad, el peso de la columna de agua situada sobre el reactor proporciona de manera natural la altísima presión requerida para su funcionamiento. Además, la masa de agua y la roca circundante actúan como un escudo natural de contención, aislamiento térmico y sistema de enfriamiento de emergencia, prescindiendo de los masivos edificios de concreto tradicionales.Durante las pruebas realizadas en Kansas (EE. UU.), el equipo logró bajar un contenedor prototipo de 6 metros de largo (20 pies) a unos 30 metros de profundidad dentro de un pozo de 86 centímetros de ancho, alinearlo correctamente y devolverlo intacto a la superficie. Lo más relevante de la prueba es que no se utilizó combustible radiactivo ni tecnología experimental. Todo el proceso se llevó a cabo utilizando plataformas, grúas y herramientas que ya se emplean a diario en la industria petrolera y de perforación comercial. El reactor de Deep FissionLa tecnología interna es el clásico reactor de agua a presión, el más utilizado y probado en la historia de la energía nuclear. La innovación radica en dónde y cómo se ubica. Al aprovechar la cadena de suministro existente de la industria de la perforación y reducir las estructuras de superficie, se simplifica drásticamente el proceso de construcción. Al estar ubicado a un kilómetro bajo tierra, el sistema queda protegido ante eventos climáticos extremos, accidentes aéreos o ataques externos.Este avance forma parte de un programa de validación más amplio respaldado por el Departamento de Energía de EE. UU. Tras confirmar la viabilidad mecánica e hidráulica de la instalación, la compañía continuará con pruebas a mayor profundidad antes de avanzar hacia la fase final: la carga de combustible nuclear para la producción comercial de energía limpia, destinada a abastecer la creciente demanda de redes eléctricas, industrias y centros de datos.