El agresor de dos guardias civiles, que fueron requeridos para apoyar a una patrulla militar en Ceuta durante la identificación de varios ciudadanos marroquíes que querían regresar voluntariamente a su país, ha sido condenado y expulsado a Marruecos.Se trata de un episodio violento que se suma a las agresiones que sufren las fuerzas de seguridad, que afecta también a militares, que arrastran gran cantidad de agresiones.La última, un miembro del Ejército que sufrió fractura de peroné, el cual, tuvo que ser atendido por sus propios compañeros.En el caso de los dos guardias civiles agredidos, el suceso tuvo lugar en la explanada del Muelle de Poniente. Durante la intervención, uno de los varones que habían manifestado su deseo de volver a Marruecos arremetió contra uno de los agentes, empujándolo.Al forcejear con el miembro del Instituto Armado tuvo que intervenir otro guardia civil, que también fue agredido.Los tres terminaron en el suelo. El suceso ocurrió este viernes y ha sido este sábado cuando el detenido ha pasado a disposición judicial, siendo condenado a 2 años de prisión y a la expulsión del territorio nacional.Militar herido en la explanada de Juan XXIIIPor otro lado, esta madrugada un militar ha resultado herido con fractura de peroné, cuando participación en la identificación de unos inmigrantes que se encontraban en estado de embriaguez en la zona de Juan XXIII.Uno de los ciudadanos marroquíes empujó al militar que cayó hacia la zona de las escolleras en donde sufrió las lesiones.En este caso no se pudo detener a ninguno de los implicados. Ya son varios los militares que han resultado heridos en distintos incidentes que han tenido lugar, todos relacionados con la entrada masiva que se produjo a finales de julio y que derivó en el pase de más de 80.000 personas por el espigón del Tarajal.