Hace algunos años, un viejo independentista le dijo al portavoz de la Embajada de Israel en España: «El problema de Cataluña es que no tenemos la bomba atómica». El portavoz, muy seco, le respondió: «El problema de los catalanes no es que no tengáis la bomba atómica, es que no la queréis». El apasionante debate sobre si el Gobierno estaba avisado de la invasión de Ceuta me ha recordado esa antigua conversación. Si se hubieran tomado en serio las advertencias y se hubiera desplegado al Ejército en Ceuta, ¿de qué habría servido? Hace algunos veranos, el Ejército fue desplegado para defender Ceuta y la Policía lanzó botes de humo contra quienes trataban de cruzar ilegalmente. Se organizó una crisis parecida... Ver Más