La familia de Celeste Rivas exige la pena de muerte para D4vd: «Sería perfecta para este tipo de ser humano»

Wait 5 sec.

La familia de Celeste Abigail Rivas Hernández quiere la máxima condena para David Anthony Burke, conocido artísticamente como D4vd, acusado del asesinato y la mutilación de los restos de la adolescente salvadoreña. Mientras el artista permanece en prisión preventiva y se prepara una nueva audiencia para octubre, los padres y hermanos de la joven han hecho público el castigo que consideran justo: la pena de muerte. El pronunciamiento llega precisamente cuando Celeste debería estar celebrando su 16 cumpleaños. En lugar de soplar las velas junto a los suyos, su familia afronta una nueva fecha marcada por el duelo y por el recuerdo de una joven cuya desaparición terminó destapando un caso que ha conmocionado a California y ha puesto al cantante de 21 años en el centro de una investigación criminal. «Si se aplicara la pena de muerte, sería perfecta para este tipo de ser humano, desprovisto de sentimientos y vacío interior, sin conciencia, que solo causó dolor a nuestra hija, a nuestra familia y al mundo que apoya a nuestra querida hija», ha trasladado la familia Rivas Hernández en una declaración al 'California Post'. Una petición que, eso sí, no está en sus manos: la decisión corresponde a la Fiscalía y al sistema judicial de California. Los familiares de la adolescente han decidido romper su silencio después de que Burke se declarara no culpable de los cargos que pesan sobre él. El comunicado, publicado el 7 de septiembre, refleja el estado de una familia que afronta el proceso judicial mientras intenta asumir la ausencia de Celeste y reconstruir qué pudo ocurrir antes de que sus restos fueran encontrados. Su petición es inequívoca, aunque ellos mismos reconocen que no pueden decidir el desenlace. «La decisión no está en nuestras manos, sino en las de Dios y en las del sistema de justicia de California», señalan en el mismo comunicado. La postura de los Rivas Hernández llega, además, en un estado donde la aplicación de la pena capital lleva años prácticamente paralizada. La última ejecución en California se produjo hace dos décadas y, desde 2019, existe una moratoria sobre las ejecuciones impulsada por el entonces gobernador Gavin Newsom. Nathan Hochman, fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, tampoco ha adelantado por ahora que vaya a solicitar la pena de muerte para el artista. Burke permanece privado de libertad desde el pasado 16 de abril y continúa en prisión sin derecho a fianza. El pasado 31 de agosto compareció ante la jueza Charlaine Olmedo en el Centro de Justicia Criminal Foltz de Los Ángeles y se declaró «no culpable» de todos los cargos. Entre ellos figuran el homicidio en primer grado, el abuso sexual continuado de una menor de 14 años y la mutilación ilegal de restos humanos. La investigación sostiene que la relación entre Burke y Celeste se habría iniciado cuando ella tenía 13 años, aunque las acusaciones tendrán que ser acreditadas durante el procedimiento judicial. La siguiente cita ante el tribunal está prevista para el 19 de octubre de 2026, cuando se realizará una audiencia para revisar el estado del caso. A partir de ahí, el procedimiento avanzará hacia las siguientes fases antes de un eventual juicio con jurado. La investigación comenzó a adquirir una dimensión especialmente perturbadora cuando los restos de Celeste fueron localizados en un Tesla. El vehículo había sido remolcado hasta un depósito después de quedar abandonado en las inmediaciones de la vivienda de Burke, en Hollywood Hills. Según un documento presentado por la Fiscalía, el automóvil fue encontrado a unos 120 metros de la casa del artista. En su interior, los investigadores localizaron restos humanos que posteriormente fueron vinculados con Celeste. El hallazgo se produjo en septiembre de 2025, aproximadamente un año antes de la fecha en la que la adolescente debería haber celebrado sus 16 años. La acusación sostiene que los restos habían sido ocultados y mutilados. El caso ha generado una enorme atención tanto en Estados Unidos como entre la comunidad salvadoreña, especialmente por la edad de la víctima y por la relación que, según la Fiscalía, habría existido entre la menor y el cantante. A la presión judicial se suma ahora una disputa en torno a la estrategia económica de Burke. El acusado dejó recientemente de contar con la reconocida abogada Blair Berk y alegó no disponer de recursos suficientes para continuar costeando su defensa privada. La Justicia terminó asignándole un defensor público. Una decisión que ha provocado el rechazo del abogado de la familia Rivas Hernández, Patrick Steinfeld, que cuestiona que los contribuyentes tengan que asumir el coste de la defensa del artista. «Los residentes del condado de Los Ángeles deberían estar indignados porque serán los contribuyentes quienes paguen la cuenta para defender a este millonario. David Anthony Burke no es indigente», aseguró Steinfeld. La representación de la familia sostiene que Burke continúa teniendo acceso a importantes ingresos procedentes de su actividad musical y sospecha que parte de ese dinero estaría siendo canalizado mediante empresas y transferencias a su madre para aparentar una situación económica distinta. Se trata, en cualquier caso, de una acusación planteada por la parte que representa a la familia y no de un hecho establecido judicialmente. Mientras tanto, la familia de Celeste afronta el proceso desde una posición que no deja lugar a dudas sobre lo que espera de los tribunales. En una fecha que debía estar dedicada a celebrar la vida de la adolescente, los Rivas Hernández han convertido su dolor en una petición pública de justicia. Y ahora todas las miradas están puestas en la próxima comparecencia de D4vd ante el tribunal de Los Ángeles.