Se vistió de verde el semáforo y Marc Márquez, colocado en la segunda plaza de la parrilla, mordió sin piedad. No quiso esperar y adelantó a Marco Bezzecchi, que salía desde la pole y lleva todo el fin de semana exhibiendo las ganas de sumar más puntos que nadie en su casa, el circuito de Misano. El italiano luce en el casco el lema «¡No voy a soltar el hueso!», alusivo a su deseo de seguir luchando por el Mundial. Márquez, perro viejo, ha mirado para otro lado. Sin inmutarse, le ha dejado hacer y decir. Incluso el viernes declaró, con la sonrisa habitual, que se conformaba con firmar sendos segundos puestos en la esprint y en la carrera del domingo. El nueve veces campeón del mundo se subió a su Ducati, silbó y salió tras Bezzecchi. Circuló a su rebufo poco, muy poco. En cuanto llegó a la primera curva le rebasó, puso tierra de por medio y dio una exhibición durante las 13 vueltas de la esprint. El italiano, anonadado, hizo un par de amagos de acercarse a Marc, pero tiró la toalla y se conformó con cruzar segundo la meta. Jorge Martín, líder del Mundial, lo hizo en tercer lugar. El trío que puga por el campeonato protagonizará este domingo un apasionante culebrón deportivo. Martín le saca 14 puntos a Márquez; y este, ocho a Bezzecchi. Es decir, en función de lo que suceda en la prueba dominical, cualquiera de los tres podría abandonar San Marino en primera posición. Una bendita locura motera. Bezzecchi saldrá, como este sábado, desde la pole. Justo detrás, al igual que en la esprint, Márquez. Y un poco más rezagado, desde la quinta posición, partirá Jorge Martín.