Presupuesto 2027: Contraste entre un monto superior a $600 billones y una caja en mínimos históricos

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Presidente Abelardo De la Espriella (der) y ministro de Hacienda Miguel Gómez (izq).Fotos: Presidencia de la República, Asobancaria y Valora Analitik.Con un monto global de $634,95 billones, el proyecto de ley de Presupuesto para 2027 entra a una semana decisiva en el Congreso de la República. Gremios, centros de pensamiento y expertos independientes han advertido sobre el desbalance fiscal, la asfixia del servicio de la deuda y un hueco de liquidez que tiene la caja nacional en mínimos.De hecho, el proceso arrancó con un suceso que no ocurría desde 2003: las comisiones económicas conjuntas del Congreso devolvieron el proyecto inicial de $575,7 billones radicado en julio por el gobierno de Gustavo Petro, tras identificar profundas inconsistencias y subestimaciones en las partidas de gasto.Ante este rechazo, el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella radicó el 27 de agosto una nueva propuesta por $634,95 billones (29,9 % del PIB), lo que representó un incremento de cerca de $60 billones frente al texto inicial.Fuente: Corficolombiana.El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, explicó que este reajuste no responde a un gasto discrecional sino a la necesidad de sincerar las cuentas del Estado, incorporando más de $36 billones en obligaciones ineludibles que habían sido omitidas.El trámite legislativo entra ahora en su etapa más crítica bajo un estricto cronograma legal. Las comisiones económicas conjuntas de Senado y Cámara de Representantes fueron citadas para sesionar el próximo lunes 14 de septiembre a las 2:00 p. m., con el propósito de aprobar el monto global del presupuesto. Esta votación debe darse de forma obligatoria a más tardar el 15 de septiembre, fecha límite fijada por la ley presupuestal.Posteriormente, las comisiones económicas tendrán plazo hasta el 25 de septiembre para votar la ponencia en primer debate unificado. De allí, la discusión pasará a las plenarias del Senado y la Cámara a partir del 1 de octubre, teniendo como fecha límite la medianoche del 20 de octubre para conciliar y aprobar el texto definitivo de la ley. De no aprobarse en el Congreso antes de esa fecha, el presupuesto de $634,95 billones regirá fijado mediante decreto por el Ejecutivo.Las alertas de los expertos frente al presupuestoPese a la transparencia en las cifras, las firmas de análisis y comités independientes han encendido severas alarmas sobre la sostenibilidad macroeconómica del país.El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) advirtió esta semana que en 2027 el déficit primario se deteriorará hasta un 4,5 % del PIB, muy lejos del 0,5 % previsto en el Marco Fiscal anterior. Así mismo, proyecta un déficit total cercano al 10 % del PIB y una deuda neta rondando el 67,3 % del PIB.El organismo subrayó que el servicio de la deuda registra un salto del 54,7 % nominal (alcanzando los $155,4 billones) y que existen riesgos adicionales no cubiertos, como un faltante en salud, contingencias pensionales y los costos de atención del reciente terremoto. Según el CARF, estabilizar la deuda en 2028 requerirá lograr un superávit primario superior al 2 % del PIB.Fuente: Banco de Bogotá.En ello coincidió el Banco de Bogotá. Los expertos de Investigaciones Económicas de la entidad señalaron que el proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027 plantea el peor escenario fiscal posible, al llevar el déficit total a un máximo histórico de 9,4 % del PIB ($200,4 billones).Bajo esta trayectoria de inacción, las emisiones internas de títulos de deuda pública (TES) alcanzarían un récord de $150 billones y los requerimientos externos US$26.100 millones.No obstante, el informe destaca que si se aprueba la propuesta Ley de Ajuste Fiscal y se ejecutan canjes de deuda por amortizaciones de $32 billones, las necesidades de emisión de TES podrían ceder hasta los $110 billones.El director de investigaciones económicas de Corficolombiana, César Pabón, calificó el presupuesto como una «primera dosis de realidad», aunque advirtió que «la situación, el contexto y el punto de partida es incluso más pesimista de lo que pensamos».En una presentación para periodistas resaltó que el crecimiento económico proyectado (2,4 % en 2026 y 1,8 % en 2027) depende de motores poco sostenibles como el gasto público, en medio de un desplome de la inversión fija. Además, evidenció que los ingresos corrientes de $299,07 billones no alcanzan para financiar el PGN, obligando a buscar $238,6 billones en recursos de capital y endeudamiento (un 37,6 % del presupuesto total).Fuente: ANIF.Y es que recientementelos Depósitos del Tesoro Nacional en el Banco de la República, más conocidos como la caja del Gobierno, cayeron drásticamente desde niveles cercanos a los $32 billones a mediados de julio hasta ubicarse por debajo de $6,9 billones.Este desplome se debió al cobro concentrado de servicio de deuda en agosto por cerca de $10,9 billones (incluyendo $4,8 billones en cupones de TES, $1,9 billones en TCO y $4,2 billones en el vencimiento del TES tasa fija del 26 de agosto), lo que deja la gestión de caja en una situación de máxima tensión para los próximos meses, de acuerdo con el centro de pensamiento económico ANIF.El nudo del servicio de la deuda dentro del presupuestoDentro del desglose del presupuesto, el servicio de la deuda absorbe $155,4 billones, lo que significa que por $1 que el país destina a inversión pública ($87 billones), se deben pagar $1,79 a los acreedores. De este monto, el pago exclusivo de intereses asciende a $94,4 billones (4,4 % del PIB), superando por sí solo a toda la bolsa de inversión nacional en $7,44 billones.El propio ministro de Hacienda manifestó que «lo que se está comiendo el presupuesto, lo está devorando por dentro, es el aumento del servicio de la deuda” y calificó el monto como altísimo. “Esto demuestra hasta qué punto el nivel de endeudamiento del país ya no le está permitiendo crecer», sentenció.Para hacerle frente a este abismo fiscal sin radicar una nueva reforma tributaria, el Ministerio de Hacienda le apostará a la lucha contra la evasión y al trámite de una Ley de ajuste fiscal o de rescate que buscará recortar gastos rígidos en cerca del 2 % del PIB (unos $40 billones a $45 billones).Con la caja al límite y los mercados vigilantes, el debate que inicia este lunes en el Congreso definirá el margen de maniobra macroeconómico de Colombia para los próximos años.