El papa León XIV ha dado el paso definitivo para apartar de la diócesis de Rabat al cardenal español Cristóbal López Romero . El Vaticano ha designado un obispo coadjutor con derecho a sucesión para tomar las riendas de la Iglesia marroquí, en medio de la investigación abierta contra el prelado por presuntos abusos y conductas inapropiadas a varias mujeres. Aunque López Romero negó las acusaciones y se alejó del cargo por su propia iniciativa para facilitar las investigaciones, ya tres semanas después, el 1 de agosto, el Vaticano decidió suspenderlo oficialmente y puso la diócesis en manos de un administrador apostólico 'sede plena', con todos los derechos y facultades para gobernarla por su cuenta. Se trataba del sacerdote español Mario León Dorado, residente desde hace años en Marruecos. Mientras tanto, el cardenal se retiró a España hasta que se aclare la situación. Según desveló el 7 de julio la agencia de noticias AFP, la nunciatura había recibido la denuncia canónica de cinco mujeres adultas, en la que mencionaban supuesto contacto físico «inapropiado» por parte del cardenal, «abrazos especialmente intensos y prolongados» y «un intento de acercarse físicamente» con la intención de dar un beso. Desde que se hicieron públicas las acusaciones, el cardenal se ha defendido asegurando que «no ha abusado de nadie» y se comprometió a cooperar con la investigación. La Santa Sede envió dos oficiales a Rabat a principios de agosto para «continuar la investigación sobre las acusaciones y considerar la buena gestión de la diócesis, económica, pastoral y litúrgica», según detalla la diócesis en su web. Esos dos altos cargos, un sacerdote y un obispo del dicasterio para la Evangelización, se entrevistaron con las denunciantes y con sacerdotes y colaboradores de la diócesis marroquí. Aparentemente, la investigación de Roma no se ha cerrado todavía. Sin embargo, este sábado el Papa ha dado un paso más para el relevo de López Romero y ha convertido en «obispo coadjutor» al administrador provisional. El nombramiento lo convierte en futuro obispo de Rabat, que asumirá el cargo (las funciones ya las ejerce) cuando renuncie López Romero. El obispo coadjutor, Mario León Dorado, nació en Madrid hace 52 años y pertenece a la congregación de los Oblatos de María Inmaculada. Antes de entrar en el seminario estudió la carrera de Informática. Actualmente tiene también a su cargo la prefectura apostólica de Laayoune-Sahara, circunscripción equivalente a una diócesis. Si no hay sorpresas , el relevo será como muy tarde el próximo 19 de mayo, cuando el cardenal cumpla los 75 años, la edad en la que el Derecho Canónico obliga a los eclesiásticos a jubilarse.