Hay determinadas situaciones en las que uno debe elegir la calidad por encima de la cantidad . Por ejemplo, es preferible tener una única amistad buena a cinco amistades mediocres. El desequilibrio entre número y valor aquí está permitido, al igual que en las compras, el entretenimiento, el descanso o la comida. Así lo recoge la sabiduría popular árabe en uno de sus proverbios. El conocimiento de este pueblo se transmite de generación en generación de forma oral y enseña, entre otras cosas, a elegir la calidad por encima de la calidad cuando así sea necesario. Hoy reflexionamos acerca de este modo de entender las relaciones, el consumo y el tiempo. Para ello, nos apoyamos en un proverbio árabe de entre los más populares en la actualidad. La oración dice así: «Un puñado de abejas vale más que un saco de moscas» . El proverbio utiliza una metáfora sencilla , sobre moscas y abejas, para dar a entender a todo el mundo que la calidad es más importante que la cantidad. Esta máxima se ve en la naturaleza, en el comportamiento de los animales y estos insectos, y también nosotros podemos aplicarla en nuestra vida cotidiana. La imagen confronta dos tipos de abundancia, siendo uno preferible al otro. El «puñado de abejas» presume de trabajar bien en equipo y producir una miel que sirve de alimento a muchos animales y los humanos. Son pocas, pero ordenadas y eficientes en su actividad. Frente a ellas, el «saco de moscas» no es capaz de producir un alimento o construir un panal que albergue la vida de su comunidad. De hecho, todos sus gestos son interpretados como molestos, ruidosos y aleatorios, por lo que carecen de valor alguno. Siendo muchas más que las abejas, la calidad de sus acciones es menor. Esto nos hace valorar lo que verdaderamente produce resultados y sostiene vida. Las moscas, por más que se acumulen, generan ruido y molestia; ocupan lugar sin aportar. En cambio, las abejas, aunque escasas, polinizan, trabajan y producen miel, funciones que implican beneficio concreto. La comparación subraya que multiplicar sin sentido no equivale a crear valor , y que a veces menos es más. En lo cotidiano, este proverbio árabe funciona como criterio para decidir en equipos, compras y relaciones personales . Siguiendo su enseñanza, alguien preferirá trabajar en un equipo reducido de personas comprometidas que entre una multitud desorganizada. Un equipo reducido y coordinado logra más que una masa sin rumbo. También se puede aplicar a las compras de ropa, de muebles o alimento, prefiriendo una única compra de calidad y duradera que muchas pequeñas que no resuelvan las necesidades a largo plazo. Es una advertencia, además, frente a las apariencias . El brillo, el volumen o el ruido pueden impresionar en un primer momento pero carecen de valor su debajo no hay un resultado beneficioso para los demás y su único objetivo es distraer y ocupar espacio. Esa reflexión ayuda a priorizar lo que aporta frente a lo llamativo. El refranero español , como los proverbios árabes, está lleno de referencias a esta enseñanza milenaria. Hemos encontrado algunos dichos y refranes que quieren dan a entender una reflexión similar. Esta lista de ejemplos demuestra que los españoles de distintas épocas entendían que la calidad estaba por encima de la cantidad, ya en sus respectivos siglos. Como contrapeso, en otras situaciones utilizaban refranes como 'Caballo grande, ande o no ande' para priorizar la cantidad a la calidad.