Cuando María José Sánchez habla de los primeros años del negocio familiar Los Extremeños, que puso en marcha en 1994 junto con su familia en Pineda de Mar (Barcelona), admite que su propósito siempre fue ir algo más allá de vender jamones o quesos. "La idea original era acercar a Catalunya la calidad de esos productos extremeños que conocíamos y en los que confiábamos", cuenta. Pasados 32 años, ese primer comercio se ha convertido en una cadena de tiendas presente en localidades de Barcelona y Girona, galardonada por la Generalitat por sus diseños innovadores y que mantiene un pie en Catalunya y otro en Extremadura. "Lo que hemos hecho ha sido unir productos muy seleccionados de Extremadura con elaboraciones propias y productos de proximidad de Catalunya", relata esta emprendedora, en cuyos establecimientos puede uno encontrar una selección de los mejores jamones ibéricos y tortas del Casar compartiendo mostrador con longanizas, butifarras de huevo o fuets elaborados en su propio obrador. Para Sánchez, Catalunya y Extremadura "son dos tierras que forman parte de nuestra historia y de nuestra manera de hacer". Seguir leyendo....