El miércoles 29 de julio había avisos del CNI y la Policía sobre un aumento de la presión migratoria, más una previsión de la Guardia Civil y otra del CNI sobre decenas de miles de seguidores de convocatorias en redes sociales para entrar en Ceuta, más análisis de la Guardia Civil y otro del CNI y otro de la Policía sobre efectos de una sentencia del Tribunal Supremo que proscribe las devoluciones en caliente de migrantes llegados por mar, más una previsión de relajación de la seguridad marroquí de la frontera por la Fiesta del Trono alauí, más predicción meteorológica de buena mar Son datos suficientes como para poner nervioso a cualquier analista de seguridad, pero nada pareció provocar que el Gobierno opusiera medios con los que amortiguar la avalancha 24 horas después. Seguir leyendo....