Israel soltó 28 asnos salvajes en pleno desierto del Néguev para recuperar una especie extinguida. Décadas después descubrió que no solo habían sobrevivido: también estaban ayudando a reconstruir el ecosistema

Wait 5 sec.

La reintroducción comenzó en 1982 en el cráter Ramón. Hoy hay cientos de estos animales recorriendo el sur de Israel y los estudios han revelado un efecto que iba mucho más allá de salvarlos de la desaparición: transportan semillas y recuperan funciones ecológicas perdidas durante décadas.