Respira España tras superar su primer momento de crisis en el Mundial. Toma aire, ya camino de los cuartos de final, tras derrotar a Japón en la última jornada de la fase de grupos, un partido que se convirtió en un todo o nada para las jugadoras españolas, en riesgo de quedar eliminadas a las primeras de cambio tras la derrota ante Mali. No fue así gracias a una versión de las españolas que se pareció más a la del debut, ante Alemania. Brillaron Awa Fam (16 puntos y 10 rebotes) e Iyana Martín (20 y 4) para certificar un triunfo que se terminó de cimentar en un buen tercer cuarto, después de que la intensidad nipona en el primer tiempo hiciese temer otro partido de final agónico. En la siguiente ronda espera el ganador del duelo entre Australia y el tercero del grupo D, China o Italia. En semifinales aguardaría Estados Unidos. No fue un rival fácil Japón, una selección que compensa su falta de centímetros con una defensa exigente y pegajosa y una aparente anarquía atacante de la que sorpresivamente sale airosa en bastantes ocasiones. Ante España convirtió el arranque en un suplicio. Cada ataque posicional de las chicas de Miguel Méndez se convertía en un laberinto de difícil salida. Ni Awa Fam ni Raquel Carrera, las encargadas de dominar el tablero, conseguían superar ese enjambre de manos que se formaba en torno a ellas cada vez que pisaban la pintura. España, así, jugó con otra de las armas de las niponas, el tiro exterior. María Conde e Iyana Martín, por dos veces, fueron las responsables de perforar por primera vez la canasta japonesa desde la línea de tres, y otorgar así las primeras ventajas al equipo español. Iyana, que alternó esos primeros minutos en la dirección con Mariona Ortiz después de sufrir un golpe en las costillas, fue una vez más quien desatascó al equipo cuando el juego de Japón amenazaba. Del otro lado, Awa Fam compensaba su escasa aportación anotadora con un notable desempeño en el rebote ofensivo. Un triple de Maite Cazorla a 4:50 del descanso colocó a las de rojo con una ventaja de dos dígitos por primera vez (22-32). No le duró mucho entonces. La intensidad nipona y el acierto y creatividad de Tanaka permitieron a las asiáticas llegar al descanso con las españolas a tiro (36-29). La situación entonces, con Alemania ganando a Mali, era la siguiente: la victoria dejaba a España con el liderato; la derrota, fuera del Mundial. Motivo más que suficiente para subire la velocidad. Así, a la vuelta del vestuario se vio otra historia. La charla de Méndez en el descanso hizo mella en una Awa Fam que sacó una versión estelar. Siete puntos consecutivos y una asistencia sobre Pueyo de la pívot para que la selección volviese a poner tierra de por medio. Japón estaba lejos de rendirse, pero España por fin parecía haber encontrado la fórmula para mantener a raya a su rival. Se vieron muy buenos minutos en defensa y un acierto creciente en el tiro que llevaron a las de Miguel Méndez a iniciar el desenlace con una renta aceptable (48-57). De ahí al final no se sufrió. Un triple de Conde, una canasta en suspensión de Iyana, un robo de Elena Buenavida… cada una de las españolas sacó parte de su mejor repertorio para evitar que un último arreón japonés pusiera los nervios de punta. Con más apuros de lo previsto, pero el primer gran objetivo está logrado.