Adriana Cárdenas, gerente general de Visa Colombia. Foto: Visa. Adriana Cárdenas dejará en diciembre de 2026 la gerencia general de Visa Colombia, cargo que ocupó durante los últimos cinco años. Por ahora, la compañía no ha informado quién será su reemplazo.El anuncio se conoció en medio del Visa Payments Day 2026. Cárdenas es abogada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y cuenta con más de 20 años de experiencia en el ecosistema de pagos en Colombia, donde ha ocupado diferentes posiciones de liderazgo.Antes de llegar a Visa, fue vicepresidente de Medios de Pago de Davivienda, posición desde la cual estuvo al frente de la estrategia del ecosistema de pagos, aceptación y adquirencia, incluida la transformación digital de estos servicios.También ocupó cargos de liderazgo en Granbanco, Bancafé y Banco del Estado, además de haber sido miembro de las juntas directivas de Redeban y ACH.Al hacer un balance de su gestión al frente de Visa Colombia, Cárdenas destacó que la industria de pagos tiene un alcance que va más allá de las transacciones y la tecnología, debido a su papel en la inclusión financiera y digital y en la transformación de las economías.La ejecutiva señaló que reducir la dependencia del efectivo permite aumentar la trazabilidad de las operaciones y contribuir a combatir la corrupción, además de generar condiciones para impulsar el crecimiento económico.Durante su gestión también resaltó el trabajo desarrollado por Visa junto con bancos, emisores, adquirentes, fintech, pasarelas y otros actores del ecosistema para preparar a Colombia frente a tecnologías como la inteligencia artificial y el crecimiento del comercio electrónico.Cárdenas identificó además la informalidad como uno de los principales retos para Colombia, al considerar que limita las capacidades de crecimiento y las oportunidades para la población. En ese contexto, destacó la transformación digital y la formalización como elementos clave para mejorar la competitividad empresarial.Finalmente, sostuvo que las empresas colombianas deben prepararse para competir en un mercado globalizado, en el que los servicios desarrollados en el país puedan ser consumidos en diferentes partes del mundo.—