Un error de cálculo de Donald Trump podría bastar para que los republicanos pierdan el control absoluto que han mantenido sobre Texas durante décadas. El estado no figuraba entre los lugares donde el partido esperaba gastar una fortuna para conservar un escaño del Senado. Pero, a poco más de un mes de las elecciones del 3 de noviembre, Trump ha tenido que implicarse personalmente y los grandes grupos conservadores han movilizado más de 100 millones de dólares, principalmente en publicidad contra el candidato demócrata, para apuntalar una carrera que se ha estrechado inesperadamente.Seguir leyendo....