Cesantías en Colombia. Foto: tomada de FreepikLas cesantías, más allá de ser una prestación social que los trabajadores reciben cada año, se han convertido en un ahorro estratégico para enfrentar periodos de desempleo, financiar vivienda o educación y fortalecer la estabilidad financiera de los hogares colombianos. En este escenario, los resultados de los fondos administradores muestran diferencias relevantes en el desempeño de los recursos.De acuerdo con las cifras de la Superintendencia Financiera de Colombia con corte a julio de 2026, Colfondos registra la mayor rentabilidad entre los principales fondos de cesantías tanto en el portafolio de largo plazo como en el de corto plazo, según los periodos de medición correspondientes.En el portafolio de largo plazo, con una ventana de dos años, Colfondos alcanza una rentabilidad de 10,85 %, por encima de Porvenir, con 10,31 %, Protección, con 10,30 %, y Skandia, con 10,12 %, de acuerdo con las cifras presentadas. El promedio del mercado se ubica alrededor de 10,43 %.La diferencia también se observa en el portafolio de corto plazo, diseñado para recursos que podrían ser utilizados en un horizonte más cercano. Allí Colfondos registra 11,10 %, frente a 10,83 % de Protección, 10,64 % del promedio del mercado, 10,49 % de Skandia y 10,41 % de Porvenir.Estas cifras adquieren relevancia porque la rentabilidad permite que el ahorro acumulado por los trabajadores crezca mientras permanece administrado en el fondo. En este caso, Colfondos no solo aparece por encima del promedio del mercado en ambas modalidades, sino que presenta una diferencia particularmente visible en el portafolio de corto plazo.Un ahorro que va mucho más allá del desempleoLas cesantías tienen como propósito principal servir como respaldo económico cuando una persona pierde su empleo. La Superintendencia Financiera explica que corresponden, por regla general, a un mes de salario por cada año trabajado y que también pueden utilizarse para determinados fines relacionados con vivienda y educación.Esto significa que el trabajador puede contar con este ahorro para afrontar una eventual transición laboral, pero también para objetivos patrimoniales como la compra de vivienda, el pago de obligaciones asociadas a ella, remodelaciones o el financiamiento de educación superior.El comportamiento reciente confirma la importancia que tienen estos recursos para los hogares. Según Asofondos, 10,8 millones de afiliados a los fondos de cesantías acumularon $26,1 billones al cierre de 2025, un crecimiento cercano al 17 % frente a 2024. Durante ese año, además, los trabajadores retiraron $11,7 billones.De ese monto, $4,1 billones correspondieron a retiros por terminación de contrato, mientras que otros $6,2 billones se destinaron a compra, mejora o liberación de deuda de vivienda. Educación representó otros $1 billón de los retiros.Así, las cesantías cumplen una doble función: son un colchón frente a la pérdida del empleo y, al mismo tiempo, una herramienta para construir patrimonio y financiar proyectos personales y familiares.La importancia de mirar la rentabilidad en el tiempoPara los trabajadores, comparar las rentabilidades no debería limitarse a observar un resultado puntual. Los fondos manejan portafolios con diferentes horizontes de inversión y las cifras pueden cambiar dependiendo del periodo analizado.La propia Superintendencia Financiera publica periódicamente las rentabilidades mínimas obligatorias y los resultados de los portafolios de corto y largo plazo, precisamente para facilitar el seguimiento de estos recursos.En el caso de Colfondos, además, la composición de su portafolio de largo plazo muestra una estrategia diversificada: a enero de 2026 tenía exposición a deuda pública, renta variable, ETF internacionales, fondos de capital privado y otros activos.Foto: Darío Rodríguez, gerente segmento Growth de ColfondosDarío Rodríguez, gerente segmento Growth de Colfondos, destaca que “antes de elegir o trasladar sus cesantías, lo primero que debe revisar un trabajador es la rentabilidad de largo plazo del fondo, más que su comportamiento en el corto plazo. Los mercados financieros suelen presentar variaciones puntuales que no reflejan necesariamente la calidad de la gestión de una administradora; por eso, analizar los resultados históricos en ventanas de varios años ofrece una visión más clara sobre la consistencia y la capacidad del fondo para generar valor en el tiempo. Es precisamente en ese horizonte donde el interés compuesto comienza a jugar a favor del afiliado, haciendo crecer su patrimonio de manera significativa”.No obstante, agrega que no existe un número mágico o universal que determine cuándo trasladar los recursos. Lo verdaderamente relevante es identificar consistencia: un fondo que sostenga buenos resultados a lo largo del tiempo, respaldado por un equipo que ofrezca acompañamiento cercano, herramientas de fácil acceso y una visión de largo plazo. Esa combinación —más que una cifra puntual— es la que permite al afiliado elegir un aliado confiable para la administración de su ahorro.En cuanto a la rentabilidad explica que el impacto de esta depende tanto del saldo acumulado como del tiempo que los recursos permanezcan invertidos. “Como referencia, una diferencia de un punto porcentual de rentabilidad anual puede representar cerca de $50.000 al año para un afiliado con $5 millones en cesantías, $100.000 para quien tiene $10 millones, y cerca de $200.000 para quien acumula $20 millones. Cuando estos recursos permanecen invertidos durante varios años, el efecto acumulado de los rendimientos —potenciado por el interés compuesto— puede generar diferencias mucho más significativas, con un impacto directo en metas como la compra de vivienda, la educación o la construcción de un respaldo financiero”, concluye Rodríguez.Esta diversificación busca combinar diferentes fuentes de retorno y niveles de riesgo, algo especialmente relevante cuando se trata de administrar un ahorro cuyo propósito puede extenderse durante varios años.La experiencia reciente muestra por qué esa función sigue siendo relevante: en 2025, la terminación de contrato fue nuevamente el principal motivo de retiro de cesantías, lo que evidencia que estos recursos cumplen su función de respaldo cuando el trabajador enfrenta una transición laboral.De esta manera, más allá de una comparación entre administradoras, estos datos ponen nuevamente sobre la mesa una decisión importante para los trabajadores: las cesantías no son simplemente un dinero que se recibe una vez al año, sino un ahorro que puede permanecer invertido, generar rendimientos y convertirse en un respaldo para momentos determinantes de la vida financiera.