Marcos Ordóñez (Barcelona, 1957), uno de los nombres más reconocibles de la crítica teatral española de las últimas décadas, escritor y profesor, ha muerto este lunes en Barcelona a los 69 años. Marcos nos había olvidado pero nosotros no a él. Era imposible olvidarlo. Estaba ahí presente en cada estreno al que ya no iba, en cada crítica o comentario que no hacía (¿qué hubiera dicho/escrito del 50 aniversario del festival Grec y del Teatre Lliure?: mucho y apasionante, seguro). Desde hace cinco años vivía en un mundo de sombras. Qué terrible cómo se puede desvanecer una mente privilegiada como la suya, tan llena de conocimientos; qué frágil ese instrumento que atesora memoria y brillo intelectual y lenguaje refinado y acaba en la nada. Seguir leyendo