Para mantenerse en la carrera por el dominio de la inteligencia artificial respecto a sus competidores, la Unión Europea necesita invertir en su capacidad de computación y, con ella, en sus centros de datos. Con el consumo energético y de agua de estos en el punto de mira, la Comisión Europea ha propuesto este lunes un marco común para evaluar su sostenibilidad. Se trata de crear una etiqueta europea que clasifique a estas instalaciones de la A a la G en función de su consumo, de forma similar al distintivo que incluyen los electrodomésticos para determinar la eficiencia de cada aparato. Seguir leyendo....