Un trabajo desarrollado en la UVigo concluye que Vox no se limita a oponerse al feminismo, sino que, en la misma línea que los actuales movimientos de ultraderecha en Europa y América, se apropia y resignifica palabras del lenguaje progresista para «orientarlas hacia fines ideológicamente conservadores». De esta forma, reordena semánticamente la categoría «mujer» mediante una red de asociaciones entre palabras clave en la que 'libertad' se vincula a 'elección', 'familia' a' cuidados' y 'feminismo' a 'conflicto', 'imposición' o 'amenaza'. Seguir leyendo....