Este viernes se estrena en España 'La bola negra', la película más importante del año en nuestro país y -quién sabe- quizá en el resto del mundo. Desde que fuera premiada con la mejor dirección en el Festival de Cannes y tras el anuncio de que la distribución americana la haría Netflix, comenzó a decirse que el filme podría tener varias nominaciones a los Oscar que se entregan en marzo. Algunos, incluso, vaticinan que podría llevarse el máximo galardón. ¿Es esto posible o es todo fruto de un 'hype' patrio? Esto es lo que dicen los datos y los precedentes de los últimos años. Hasta 2009, la Academia nominaba solo cinco películas, de las cuales ganaba la que más votos tuviera. Ese año el número se amplió a diez (con alguna excepción a nueve en ciertas ediciones), pero lo más importante es que cambió el sistema de elección al llamado 'voto preferencial'. En lugar de votar únicamente por su favorita, los académicos ordenan las películas nominadas según sus preferencias, colocando un 1 junto a su favorita, un 2 junto a la siguiente y así sucesivamente. No se trata de un sistema de puntos: quedar segunda en una papeleta no proporciona automáticamente una determinada cantidad de votos. En el recuento se miran primero las primeras preferencias. Si una película supera el 50% de los votos, gana directamente. Si ninguna alcanza esa mayoría, se elimina la que tenga menos votos como número 1. Las papeletas que tenían esa película como primera opción se redistribuyen hacia la siguiente película que esos académicos hayan colocado en su lista y que continúe en competición. El procedimiento de eliminación y redistribución se repite hasta que una película consigue superar el 50 %. El sistema favorece así no solo a la película que despierta más entusiasmo, sino también a la que consigue un mayor consenso. Una cinta puede tener muchísimos números 1 pero encontrar un fuerte rechazo entre el resto, mientras otra puede reunir menos primeras posiciones, pero aparecer sistemáticamente segunda o tercera en muchas papeletas y terminar imponiéndose mediante las sucesivas redistribuciones. Desde 2009, el recorrido que está dibujando 'La bola negra' en la carrera hacia los Oscar (a fecha actual de este artículo, finales de septiembre) tiene muy pocos equivalentes. El análisis de las 17 temporadas completas transcurridas desde entonces permite aislar tres señales tempranas especialmente interesantes: haber sido premiada en uno de los grandes festivales europeos, alcanzar el podio del premio del público de Toronto y aparecer entre las favoritas de los principales pronosticadores inmediatamente después de los festivales de septiembre. Cada una por separado tiene un valor predictivo muy diferente, pero la acumulación de las tres reduce drásticamente el número de precedentes. Con esto claro, vamos con los datos y las razones. 'La bola negra' ganó un premio importante en Cannes. Este festival es el más prestigioso, pero por sí solo está lejos de garantizar una candidatura al Oscar. Si se consideran desde 2009 la Palma de Oro, el Gran Premio, el Premio del Jurado y el premio a mejor dirección, la mayoría de las películas distinguidas nunca llegaron a competir por mejor película. Lo que modifica radicalmente la comparación histórica es lo sucedido cuatro meses después. El Festival de Toronto es otra historia. El People's Choice Award (otorgado por el público) se ha convertido en uno de los indicadores tempranos más consistentes de la carrera a marzo: de las 17 películas que lo ganaron entre 2009 y 2025, 15 terminaron compitiendo por el Oscar a mejor película, un 88,2%. Cuatro de ellas ('El discurso del rey', '12 años de esclavitud', 'Green Book' y 'Nomadland') acabaron además ganando la estatuilla principal. Si se amplía el foco a las películas que no vencieron pero que sí terminaron entre las tres primeras de la votación popular, aparecen futuras ganadoras del Oscar como 'Argo', 'Spotlight', 'Parásitos' y 'Anora'. En total, 8 de las 17 ganadoras del Oscar a mejor película del periodo estudiado habían pasado previamente por el podio de Toronto. Casi una de cada dos. El dato adquiere otra dimensión cuando Toronto se cruza con Cannes. Desde 2009 y antes de 'La bola negra', solo tres películas habían conseguido ganar alguno de los cuatro premios de Cannes estudiados y terminar además entre las tres primeras del People's Choice de Toronto en la misma temporada. Fueron 'Parásitos', Palma de Oro y tercera en Toronto en 2019; 'Emilia Pérez', Premio del Jurado y segunda en Toronto en 2024; y 'Anora', Palma de Oro y tercera en Toronto aquel mismo año. Las tres fueron posteriormente nominadas al Oscar a mejor película. Dos de ellas, 'Parásitos' y 'Anora', lo ganaron. La muestra es demasiado reducida para transformar ese dos de tres en una probabilidad del 66,7 %, pero el pleno de nominaciones sí demuestra lo extraordinariamente pequeño y exitoso que ha sido hasta ahora ese grupo. Hay, además, una diferencia fundamental: ninguna de esas tres películas había ganado Toronto. 'La bola negra' es la primera desde la ampliación de mejor película (2009) que combina uno de esos cuatro reconocimientos de la competición oficial de Cannes con la victoria posterior en el People's Choice Award. 'Parásitos' y 'Anora' fueron terceras y 'Emilia Pérez', segunda. El precedente más parecido hay que buscarlo, por tanto, fuera de Cannes: 'Nomadland' ganó el León de Oro de Venecia en 2020 y pocos días después se impuso también en Toronto. Llegó al final de septiembre instalada entre las principales candidatas de los pronosticadores, fue nominada y terminó ganando el Oscar. Es la única ganadora de mejor película del periodo estudiado que, como 'La bola negra', reunió victoria en un gran festival europeo, victoria en Toronto y consenso crítico-industrial en septiembre. El tercer elemento resulta imprescindible porque las quinielas de septiembre, consideradas aisladamente, no son infalibles. Para ello, se han seleccionado The Hollywood Reporter, Variety y Next Best Picture, las tres pronosticadoras principales. La reconstrucción de las predicciones de aquellos años deja una larga lista de favoritas tempranas que terminaron fuera de mejor película: 'Foxcatcher' e 'Interstellar' en 2014, 'Carol' y 'Steve Jobs' en 2015, 'Billy Lynn' y 'El nacimiento de una nación'' en 2016, 'First Man' en 2018, 'Babylon' y 'La ballena'' en 2022, 'El color púrpura' en 2023 o 'Blitz' en 2024. El ejemplo de 2016 resulta particularmente llamativo: 'Billy Lynn' alcanzaba un 93 % de respaldo en una encuesta de predicciones de AwardsWatch en septiembre y acabó fuera; 'Moonlight', que terminaría ganando el Oscar, estaba entonces en apenas un 44 %. Estar entre las favoritas en septiembre importa, pero está muy lejos de constituir una garantía. 'La bola negra', sin embargo, no depende únicamente de esa tercera señal. Tras Toronto aparece en las predicciones de Variety y The Hollywood Reporter. Además, en el agregado de Next Best Picture en septiembre, los 17 pronosticadores la incluyen entre sus diez candidatas a mejor película. De hecho, 9 de esos 17 expertos la colocan directamente como ganadora, frente a ocho que apuestan por 'La odisea'. Es decir, no estamos ante una película que los festivales hayan premiado mientras los especialistas dudan de sus posibilidades. Las tres señales (festivales, público y críticos) apuntan simultáneamente en la misma dirección. Cuando se buscan precedentes que acumulen esas tres condiciones (premio importante en Cannes o Venecia, podio en Toronto y consenso de los pronosticadores en septiembre) el número de coincidencias es ínfimo. 'Parásitos' cumplió las tres y ganó el Oscar; 'Nomadland' las cumplió y ganó; 'Emilia Pérez' las cumplió y fue nominada; 'Anora' las cumplió y ganó. Antes de 'La bola negra', por tanto, las cuatro películas comparables terminaron nominadas a mejor película y tres de las cuatro acabaron ganándola. De nuevo, un 75 % de victorias sobre una muestra de cuatro títulos no puede interpretarse como una probabilidad matemática aplicable a la película española, pero lo relevante es otra cosa: entre los precedentes estudiados no aparece todavía una película que llegara al final de septiembre con esta acumulación de señales y posteriormente se quedara fuera de la nominación. Si se estudia a la inversa, la situación es aún más evidente. Hay decenas de películas premiadas en Cannes que no fueron nominadas; existen favoritas de septiembre que desaparecieron de la carrera; y Toronto también ha producido excepciones. Pero los errores de un indicador tienden a producirse cuando los demás no lo acompañan. La singularidad de 'La bola negra' reside en haber superado, en apenas cuatro meses, tres electorados completamente distintos: primero un jurado internacional en Cannes, después miles de espectadores en Toronto y finalmente los especialistas que siguen profesionalmente la temporada de premios. No existe ninguna relación que obligue a los académicos a comportarse como esos tres grupos, pero la coincidencia reduce considerablemente el número de precedentes históricos con los que compararla. Por eso, a finales de septiembre, los datos permiten llegar a una conclusión más firme sobre la nominación que sobre la victoria. Ganar el Oscar sigue siendo extraordinariamente difícil: películas que parecían favoritas a estas alturas, desde 'La La Land' hasta 'The Fabelmans', terminaron perdiéndolo, mientras títulos que estaban más atrás, como 'CODA', crecieron durante el invierno. Pero la candidatura a mejor película presenta ahora un respaldo histórico mucho más contundente. 'La bola negra' obtuvo un premio principal en Cannes, ha ganado Toronto y aparece en las quinielas de los grandes especialistas; los cuatro precedentes que reunieron las versiones comparables de esas tres señales fueron nominados. La temporada apenas ha comenzado y todavía faltan los indicadores que realmente pueden cambiar la jerarquía: Globos de Oro, Critics Choice, BAFTA y, especialmente, PGA, DGA y SAG, los premios de los sindicatos de productores, de directores y de actores, respectivamente. Pero la fotografía de septiembre permite afirmar algo que hace cuatro meses habría resultado mucho más difícil de sostener con datos: el camino de 'La bola negra' hacia una candidatura a mejor película no sería una anomalía histórica; a estas alturas, la anomalía sería que una película con semejante acumulación de señales no consiguiera llegar hasta ella.