Se conocieron en un reality show para encontrar pareja, pero él la rechazó; ¿podría conquistarla cuando se apagaran las cámaras?

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Florencia tiene 33 años, es de Córdoba Capital y estuvo en pareja durante doce años con quien convivió durante casi cinco años. Pero se separaron y los últimos años Florencia conoció algunos hombres pero con ninguno llegó a tener una relación seria: “Me costaba bastante abrirme emocionalmente y volver a confiar”, se sincera. Leandro tiene 40 años, es de Buenos Aires, y terminó su último noviazgo en el 2023. Ambos estaban dispuestos a encontrar el amor y por eso se anotaron en un reality show sin saber que aquel programa les terminaría dando una sorpresa que no esperaban. La inscripción en Love is BlindFlorencia era consciente de que llevaba mucho tiempo sin poder expresar lo que sentía y aquella limitación era una barrera al momento de abrirse emocionalmente a otra persona. “Siento que vivimos en un mundo bastante superficial, donde muchas veces el primer acercamiento y las primeras citas están muy centrados en lo físico o en lo inmediato, y quizás eso hace que algunas conexiones no lleguen a prosperar”, analiza. Por eso cuando se enteró de que estaba abierta la convocatoria para la segunda temporada de Love is Blind Argentina no lo dudó y se inscribió. Ella en aquel momento ignoraba que en Buenos Aires existía un Leandro al que ver la primera temporada del reality le despertó una ilusión muy grande: llegar a conocer y conectar con una persona allí. ¿Era posible? Cupido se encargó de que la ilusión se mantuviera, aunque los planes no eran exactos a los que él imaginó. “Llevaba tiempo sintiendo un vacío con las personas que conocía (noche, apps de citas, redes). No llegaba a conectar como uno sueña conectar”, asegura Leandro de su sentir.“Se priorizó lo seguro y lo rápido”En el reality show diferentes personas hablan a través de unas cabinas sin verse. Cita tras cita se van descubriendo y gustando, o no, solo quienes deciden comprometerse pueden verse físicamente y pasar a la siguiente etapa. Florencia logró abrirse emocionalmente, “tengo que admitir que fue una sensación difícil y, al mismo tiempo, entiendo que los tiempos que maneja el formato son muy limitados. En este caso, al tercer día prácticamente estás contando por completo tu vida y tu mundo emocional”, explica Florencia. Ella estaba enfocada en conocer a alguien que pudiera ser su futuro amor, realmente quería encontrar a su compañero. Pero le pasaba que cita tras cita sentía que del otro lado la búsqueda de los demás estaba relacionada con una necesidad o con cumplir determinados objetivos como casarse o tener hijos, algo que no era su foco principal. “Obviamente son cosas que quiero en mi vida, pero no quería que fueran el punto de partida. Yo sigo sosteniendo que, en algunos momentos, se priorizó lo seguro y lo rápido por sobre el proceso de conocerse y construir algo”, analiza al vivirlo en primera persona. Florencia y Leandro tuvieron varias citas y comenzaron a sentir cosas el uno por el otro, pero Leandro decidió seguir avanzando con otra chica del programa, con la cual luego no prosperó y ninguno de los dos volvió a aparecer en el reality. Leandro asegura que los tiempos son un factor que afecta la elección de una pareja. “Uno tiene que tomar decisiones apresuradas y decidir entre dos personas con las que tiene conexión pero conoce poco, no se tiene certeza en esa decisión. Quizás una palabra, una demostración o algo que te dicen te hace decidir por alguien pero no quita todo lo que sentís por la otra persona”, asegura. Para suerte de ellos los tiempos de cupido eran otros...“Al verla por primera vez quedé paralizado”Florencia y Leandro se vieron por primera vez cuando las cámaras se apagaron. Volvieron de Puerto Escondido, México, sitio donde están los estudios de grabación, y organizaron un encuentro en la casa de Leandro junto a los compañeros que habían sido parte de la misma experiencia pero que no habían seguido con las siguientes etapas del programa. “Fue ahí cuando pudimos conocernos desde otro lugar, sin la dinámica del experimento ni las cámaras encima. Al vernos por primera vez fue raro y lindo a la vez, porque ya existía una conexión previa, pero era la primera vez que nos veíamos cara a cara”, recuerda Florencia, “fue nuestra verdadera revelación”, agrega. Admite que al principio le pesaba un poco el orgullo de no haber sido elegida, pero cuando se vio cara a cara con Leandro sintió que la conexión que habían tenido a ciegas seguía intacta. “Al verla por primera vez, yo quedé paralizado. No por lo físico que claramente es hermosísima, sino porque sentía que el cuerpo me temblaba. Ni hablar podía. Muchos nervios”, asegura Leandro enamorado. Desde esa primera vez que se miraron a los ojos no volvieron a separarse. “El primer paso lo dio ella, pero tengo una salvedad: después de todo lo que pasó en las cabinas, yo pensé que ella me odiaba y estaba enojada; yo me acercaba a hablar y al principio ella me rechazaba, pero al pasar la noche, ella se acercó y acá estamos. El primer beso fue magia. Así lo defino yo. Sentir todo lo que sentí en un beso con una persona con la que además tenía una conexión tan fuerte solo se resumen en una palabra: magia”, abre su corazón Leandro. Florencia admite que esa primera charla que tuvieron en la que le dejó en claro que le había molestado lo que pasó en el experimento, sirvió para aclarar algunas dudas y darse una segunda oportunidad pero ahora en la vida real. “La distancia se siente más en lo físico”La relación comenzó a fluir enseguida, sin tener que forzar nada. Si bien la distancia que los separa entre Córdoba y Buenos Aires es difícil, pudieron encontrar una dinámica que les permite poder verse la mayor cantidad de días posibles. “La distancia se siente más en lo físico, porque somos una pareja que se comunica muchísimo y tenemos una muy buena comunicación. Creo que eso hace que, a pesar de los kilómetros, nos sintamos muy cerca”, asegura Florencia. Pero al principio había muchas dudas, y fue el tiempo el que les fue dando las respuestas para entender que era posible llevar una relación de pareja con amor y distancia. Chatean y hablan por teléfono todos los días, tienen aplicaciones en pareja, siguen su racha de TikTok; eso sienten que le da un poco de magia a la relación. “De alguna manera, seguimos conectados a través de nuestra voz, algo que empezó justamente en Love Is Blind”, analiza Florencia. No viven juntos, por ahora tienen pensado ir de a poco unificando sus proyectos y en algún momento poder vivir juntos. “Todo es una posibilidad y nos ilusiona pensar que, ojalá, pueda ser pronto”, dice Florencia enamorada. Florencia admite que viven su relación con mucha intensidad desde el primer momento. De hecho a los cuatro meses de conocerse decidieron pasar Navidad y Año Nuevo juntos compartiendo con sus familias. A medida que pasaron los meses fueron llegando cumpleaños, fechas especiales, vacaciones y viajes juntos. “No peleamos nunca. Es algo que hemos hablado, hasta nos sorprende. Nos divierten las mismas cosas. Nos gustan los mismos planes”, cuenta Leandro“No hablé muy bien de él”Sus familias quieren a la pareja del otro, aunque no siempre fue así. “Debo decir que al principio no fue nada fácil, porque una vez que terminó el experimento social yo llegué bastante enojada y, claramente, no hablé muy bien de él. Después me arrepentí, porque con el tiempo terminó convirtiéndose en mi amor y tuve que retractarme y explicarles que quizás yo había entendido mal algunas cosas, que todo se había dado de una determinada manera, pero que el amor era real”, admite Florencia. Su familia y amigos fueron viendo como evolucionaba la relación y entendiendo que, más allá de cómo comenzó todo, lo que construyeron luego es genuino. “Mi familia la ama. Mi mamá hasta me pregunta como está Flor cuando en Córdoba llueve o nieva”, se ríe Leandro. En el último programa de Love Is Blind se muestra cómo siguieron las parejas que llegaron hasta el final. Pero esta temporada sorprendió lo que pasó cuando la producción decidió contar que Florencia y Leandro habían comenzado una relación por fuera del programa. Allí mismo Leandro, lleno de nervios por si recibía una negativa, la sorprendió a Flor poniéndose de rodillas y sacando un anillo. “Fue una gran sorpresa. Si bien veníamos hablando de casamiento prácticamente desde el primer día, siempre estuvo presente esa magia y esa ilusión. Pero una cosa es hablarlo como posibilidad y otra muy distinta que pasara. No me lo esperaba para nada. Fue un momento muy especial”, asegura Florencia. Todavía no tienen una fecha definida, creen que cuando llegue el momento de la convivencia podrán definir una fecha con mayor claridad. Aún no decidieron si la celebración será en Buenos Aires o en Córdoba. El programa fue grabado con anticipación, los novios se contuvieron muchísimo para no contarlo a sus familiares y amigos para que ellos se sorprendieran al verlo por televisión. Love is Blind los llevó a conocerse, pero cupido se encargó del resto.