Bank of America revisó a la baja sus proyecciones de déficit primario y total para Colombia.Imagen: Valora AnalitikBank of America (BofA) dejó ver que tiene una perspectiva más optimista sobre la economía colombiana debido al compromiso político de la nueva administración para ejecutar un ajuste fiscal que consideran sostenido y estructural. En consecuencia, revisó a la baja sus proyecciones de déficit primario del gobierno central, anticipando una senda descendente de 3,1 % del PIB en 2026, 2,5 % en 2027 y 1,5 % en 2028. Así mismo, prevé que el déficit fiscal global disminuya progresivamente hasta situarse en el 6 % del PIB para 2028.La firma destacó que, a diferencia de reformas del pasado centradas casi exclusivamente en el aumento de la carga tributaria, la Ley de rescate contempla un esfuerzo fiscal total de 4,7 puntos porcentuales del PIB en cuatro años, estructurado en un 70 % por recortes de gasto y un 30 % por medidas de ingreso.Al respecto, BofA destacó que las consolidaciones fiscales impulsadas por la reducción del gasto público suelen ser significativamente más favorables para la actividad económica y el crecimiento del PIB que las alzas impositivas.También reconoció que este año el Gobierno está aplicando un decreto de recorte presupuestal de entre 0,7 % y 1,1 % del PIB, concentrado mayoritariamente en gasto de capital, como muestra del compromiso inmediato.La entidad financiera respaldó que el Ejecutivo ha establecido una meta inicial conservadora que abre la puerta a que haya sorpresas positivas para los mercados internacionales.La visión del plan de reestructuración financieraBank of America resaltó en su informe que hay una transformación profunda en la estrategia de financiamiento del gobierno De la Espriella frente a la administración previa. En primer lugar, Colombia está regresando a su distribución histórica, reduciendo la dependencia del mercado local y elevando la participación externa a un tercio del total, lo que contribuye a aliviar las presiones sobre las tasas de interés internas.En este nuevo esquema, los organismos multilaterales (Banco Mundial, BID, CAF e incluso la posibilidad de un programa contingente con el FMI) y acreedores bilaterales asumirán un rol protagónico por ofrecer condiciones de mayor plazo y menor costo.Adicionalmente, BofA resaltó que se dejen de lado operaciones puramente contables del pasado (como el TRS) para centrarse en la mejora del perfil de vencimientos de la deuda mediante la permuta de títulos de corto plazo (TCO), intercambiando vencimientos de 2026 y 2027 por referencias a 2027 y 2028.Resiliencia de la confianza del inversionistaLa entidad señaló en su análisis que el cambio de expectativas ya empieza a reflejarse en los indicadores de mercado. Por ejemplo, el índice de gestores de compras (PMI) de Davivienda repuntó a su nivel más alto desde 2019, mientras que los rendimientos de los títulos TES con vencimiento a 2030 registraron una caída superior a los 300 puntos básicos respecto a mayo de 2026.Esta recuperación de la confianza se mantiene firme aun considerando factores adversos del entorno, como el terremoto del 10 agosto de 2026, que generará costos moderados y graduales de reconstrucción que afectarán temporalmente las cuentas de 2026, o los riesgos inflacionarios, pues aunque en las proyecciones se ve una desaceleración gradual del índice de precios hacia 2028, persisten riesgos al alza vinculados al fenómeno de El Niño sobre los precios de alimentos y energía, así como los efectos acumulados de incrementos en el salario mínimo.Ante este panorama, Bank of America elevó su recomendación para la deuda externa sovereign de Colombia a «Sobreponderación» (Overweight) desde «Igual a mercado» (Marketweight).Según los analistas de BofA, los bonos colombianos cotizan actualmente a un descuento atractivo equivalente a 1,7 escalones por debajo de su calificación crediticia promedio (valorados en categoría BB- frente a un promedio real de BB+/BB). La entidad concluye que, si la ejecución del plan mantiene su rumbo, las agencias mantendrán estables las calificaciones del país, ofreciendo una clara oportunidad de entrada para los inversionistas que miran hacia el futuro económico de Colombia.—