El uno por uno: Baena reivindica una titularidad injustamente arrebatada

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Después de un buen Mundial y en un momento de forma excelente en su club, Atlético de Madrid, sorprendió ver a Baena sentado en el banquillo de Wembley cuando el árbitro pitó el inicio del partido. Una hora más tarde, con España por debajo en el marcador (2-1), Luis de la Fuente le ordenó entrar por Nico Williams y el futbolista almeriense la lió. Marcó el 2-2, asistió a Oyarzabal en el 3-2 y tiró del equipo hacia una gran victoria, otra, en Londres. Seguro y firme por alto, el primer gol inglés le pilló a media salida. En el segundo, Cucurella tocó involuntariamente la pelota lo justo para batirle. Entró a última hora en la alineación en lugar de Eric García y cumplió. Sufrió durante el arreón inglés, pero se recompuso y siguió cubriéndole las espaldas a Lamine. Sigue siendo el defensa más seguro. Sostuvo al equipo en los minutos más peliagudos, cuando los ingleses presionaron y cercaron el área de Unai Simón. x Incisivo y veloz en ataque por la banda izquierda, tuvo más problemas en defensa. El autogol Empezó, como suele hacerlo en la selección, en plan capitán general con mando en plaza. Cuando bajó el tono, España lo notó e Inglaterra remontó provisionalmente. Es el termómetro del equipo. Comenzó bien y España dominó y se adelantó en el marcador. Ha tenido días, y noches, mejores. Insustancial, nunca le cogió el tono al partido. Por sus pies pasaron muy pocos balones. Madrugó para abrir el marcador y creó peligro constante tanto con asistencias precisas como con remates sin premio. No acaba de reeditar su mejor versión. Inocuo y con dudas en ataque, el empate de Inglaterra nació de un desafortunado resbalón suyo. Marcó un gran gol en fuera de juego y falló tres más fáciles en otros tantos cara a cara con Trafford. Venía en racha, pero la noche londinense le nubló la puntería. Otro inesperado suplente que saltó desde el banquillo para ser de nuevo decisivo. Hizo lo que sabe: En poco más de media hora revolucionó el partido y tiró de España hacia la victoria. Marcó el 2-2 y asistió magistralmente a Oyarzabal en el 3-2. Su aparición fue el ingrediente que faltaba para amarrar la victoria. No llevaba ni cinco minutos sobre el césped cuando España marcó el tercero y luego puso orden y calma. De la Fuente tiró de él para reforzar el centro del campo y, ¿por qué no?, cazar uno de esos remates de gol en los que tanto se prodiga. No marcó, pero ayudó en el apretado tramo final.