Miles de personas han recorrido este sábado el centro de Madrid para exigir una solución al problema de la vivienda y han llegado hasta el Congreso de los Diputados, vallado y con presencia policial, al grito de "Madrid será la tumba del rentismo" y animando a una huelga de alquileres.El Sindicato de Inquilinas, convocante de la manifestación, ha informado de la presencia de más de 300.000 participantes, que salieron desde la Puerta del Sol sobre las 18.30 horas de la tarde y culminaron en el Congreso cerca de las 20.30 horas. Por su parte, Delegación de Gobierno ha cifrado la asitencia a la marcha en 25.000 personas.Durante la protesta se han escuchado consignas como "Gobierno responsable", "no toleramos un desahucio más" o "el ático de Ayuso para Maricarmen", mientras los asistentes portaban pancartas con mensajes como "Stop desahucios", "Derecho a techo" y "Desahucios infames".Cientos de personas acampan en SolPosteriormente, centenares de personas han decidido acampar en la Puerta del Sol de Madrid. El Sindicato de Inquilinas ha sido el encargado de hacer este llamamiento: "Acampada en Sol por el derecho a la vivienda. No aguantamos más. O cae el rentismo, o cae el gobierno. ¡Todo el mundo a Sol!", ha apuntado el Sindicato en un mensaje en su cuenta de X.La acampada se inició al grito de "Esta acampada es por Maricarmen" y se fueron sumando proclamas como "¿Dónde está el Gobierno progresista?", para exigir responsabilidades por la problemática de la vivienda a todos los niveles de la Administración. Además, se podían leer pancartas como "PSOE y Sumar, responsables de nuestra miseria".La movilización llega después de una semana de protestas que comenzaron para intentar evitar el desahucio de Maricarmen y que posteriormente han ampliado sus reivindicaciones para exigir medidas a las distintas administraciones ante el problema de la vivienda. Este sábado también se han celebrado concentraciones de apoyo en Elche y Tenerife.Los convocantes reclaman al Gobierno que incluya en el decreto de vivienda que podría aprobarse el próximo martes medidas para evitar nuevos casos similares.Entre sus peticiones figura obligar a los propietarios a acreditar una causa justificada cuando decidan no renovar un contrato de alquiler y establecer una indemnización para el inquilino cuando no exista esa justificación.La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha bautizado su propuesta como 'Decreto Maricarmen' y reclama, entre otras medidas, mecanismos permanentes para impedir desahucios de personas vulnerables, reformar la Ley de Arrendamientos Urbanos para regular los alquileres de temporada y por habitaciones, congelar los precios actuales y facilitar la prórroga y renovación automática de los contratos.Una reunión el lunes para buscar una soluciónMientras continúan las movilizaciones, la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid ha convocado para el próximo lunes 28 de septiembre a las 16.00 horas una reunión con representantes de Maricarmen y de Urbagestión, propietaria del inmueble, para tratar de alcanzar un acuerdo que permita a la mujer regresar a su vivienda.El Ayuntamiento había considerado previamente inviable en los términos planteados una propuesta remitida por la propiedad, aunque las partes continuarán negociando a través de los mecanismos municipales de intermediación.Urbagestión ha planteado ahora que el alquiler pueda situarse en un máximo de 676 euros mensuales, cantidad que se ajustaría al límite establecido por el Servicio de Intermediación del Alquiler del Ayuntamiento, según el cual la renta no debe superar el 40% de los ingresos netos del inquilino.Maricarmen percibe, según el Sindicato de Inquilinas, una pensión de unos 1.450 euros mensuales en 14 pagas. La oferta actual supone una importante reducción respecto a las cantidades planteadas anteriormente por la propiedad: inicialmente se llegó a proponer una renta de 2.650 euros mensuales y posteriormente se rebajó a 1.650 euros.Maricarmen continúa ingresadaMientras continúan las negociaciones y las protestas, Maricarmen permanece ingresada en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde está pendiente de someterse a nuevas pruebas médicas después de los acontecimientos de los últimos días.Su abogada ha asegurado que se encuentra estable y acompañada, por lo que, pese a su edad y a sus patologías previas, no existe en estos momentos motivo para la alarma.Durante su estancia en el hospital está recibiendo las visitas de familiares y representantes de sindicatos de inquilinos y conoce las movilizaciones que se están produciendo en su apoyo.Su caso ha vuelto a poner el foco sobre otras personas mayores que afrontan situaciones similares. Es el caso de Amelia, una mujer de 75 años que reside desde hace 13 años en una vivienda de Alicante por la que paga alrededor de 300 euros mensuales y que se encuentra a la espera de recibir una orden definitiva de desahucio.También Fina, otra vecina del mismo edificio y cercana a los 80 años, teme tener que abandonar la casa a la que llegó cuando era joven junto a sus hijos.