'Hay que ser más como Japón': experto explica por qué las compañías japonesas de videojuegos funcionan mejor

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Amir Satvat, director de negocio en Tencent Games, explica cómo Nintendo, Capcom o Konami consiguen un modelo más estable y sin despidos.La industria del videojuego se encuentra actualmente en una situación que preocupa a muchos trabajadores. Se están produciendo miles de despidos de forma anual, hay estudios que ya han cerrado (o que han tenido que buscar alternativas) y tenemos de fondo un incremento de precios que añade aún más incertidumbre. Hay algunas figuras como el CEO de Epic Games que lo consideran "la peor crisis desde los 80".No obstante, Japón parece estar resistiendo la situación, y a pesar de atravesar unos años complicados en el pasado, ahora se ha convertido en el mayor referente, al menos para Amir Satvat, directivo en Tencent Games que se ha convertido en una de las figuras más visibles entre la comunidad de empleados de la industria (ayudando a encontrar empleo durante las oleadas de despidos masivos).Japón como ejemplo y bastión de resistencia ante los despidos en la industria del videojuegoSatvat comenta sobre Japón que en lo referente a los despidos se encuentran en otra liga. En este sentido, los datos son concluyentes: un 96% de los despidos en la industria del videojuego durante este año pertenecen a Norteamérica y Europa. En otras palabras: las compañías japonesas no están prácticamente despidiendo a sus empleados, sino manteniendo los equipos de desarrollo."Todo el mundo habla de Nintendo, pero también puedes mirar a Capcom o Konami, que tienen un 97% de retención de empleados. Mi conclusión es que las empresas japonesas tienen equipos más pequeños, y no fueron seducidos por la tendencia de los juegos como servicio o esos mega-proyectos que implican a 500 personas", afirma Satvat.Otro aspecto interesante que menciona Satvat es que los directivos nipones cobran mucho menos que los occidentales: "Por supuesto, hacen mucho dinero, pero son 2 ó 3 millones de dólares, no los más de 30 millones" que reciben algunos directivos en EEUU. Por ello, indirectamente se apunta a que Japón dispone de una industria más sana y sólida, con inversiones no tan explosivas, pero sí dotada de una mayor estabilidad a medio y largo plazo.