Royal Enfield entra en la movilidad eléctrica. Lo hace con la Flying Flea C6, una moto que supone bastante más que incorporar una batería a su catálogo y que marca uno de los movimientos más importantes de la compañía en los últimos años. Una marca estrechamente vinculada al motor de combustión, a la sencillez mecánica y a motos con una marcada personalidad afronta ahora el reto de trasladar parte de ese ADN a una tecnología completamente diferente. Y para hacerlo ha decidido incluso crear una marca propia: Flying Flea.Seguir leyendo....