Los proyectos que busquen nuevas formas de reducir la basura marina, recuperar ecosistemas acuáticos o combatir el cambio climático tienen una nueva oportunidad para convertir una investigación o una idea empresarial en una solución aplicada. Mares Circulares, una iniciativa impulsada por Coca-Cola en España y Portugal para la protección y conservación de los entornos acuáticos, la biodiversidad y el fomento de la economía circular, ha abierto hasta el 23 de octubre la convocatoria de la IX edición de los Premios Mares Circulares de investigación e innovación empresarial, con una dotación de 10.000 euros para cada una de las dos categorías. Estos galardones buscan apoyar propuestas capaces de responder a algunos de los principales problemas ambientales que afectan a mares, océanos y otros entornos acuáticos: desde la acumulación de residuos y la pérdida de biodiversidad hasta los efectos del cambio climático. La convocatoria está dirigida tanto a personas, instituciones y organizaciones dedicadas a la investigación como a emprendedores y start-ups con proyectos que puedan aportar soluciones prácticas y sostenibles. La idea de fondo es sencilla, aunque los problemas a los que se enfrenta sean cada vez más complejos: convertir conocimiento e innovación en herramientas capaces de reducir la presión sobre los ecosistemas acuáticos. En esta edición, las propuestas podrán abordar tres grandes ámbitos: la prevención y recuperación de residuos en mares y otros espacios acuáticos, la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático mediante soluciones vinculadas al denominado carbono azul. Una de las líneas de la convocatoria se centra en un problema que resulta cada vez más visible en las costas: la acumulación de residuos. Los premios buscan propuestas destinadas a prevenir, reducir o recuperar la basura marina y de otros entornos acuáticos, pero también proyectos que vayan un paso más allá y planteen cómo evitar que esos materiales vuelvan a convertirse en un residuo. Ahí entra la economía circular. Frente a un modelo basado en extraer materias primas, fabricar productos, utilizarlos y desecharlos, las propuestas circulares intentan mantener los materiales en uso durante más tiempo y reducir la generación de residuos. En el caso de los entornos acuáticos, este planteamiento puede traducirse en soluciones para prevenir que determinados materiales lleguen al mar, recuperar residuos ya presentes en playas o fondos y encontrar nuevas aplicaciones para aquellos que puedan ser aprovechados. Mares Circulares ha situado precisamente la ciencia y la innovación como uno de sus pilares. El programa trabaja desde 2018 en España y Portugal y combina investigación, intervención sobre el terreno y participación ciudadana. La convocatoria no se limita, por tanto, a proyectos centrados exclusivamente en la recogida de residuos. El objetivo es respaldar propuestas que puedan aportar soluciones innovadoras a las causas y consecuencias de este problema y que contribuyan a avanzar hacia modelos de producción y consumo más circulares. La segunda gran temática pone el foco en la pérdida de biodiversidad marina y acuática. En este apartado tienen cabida proyectos relacionados con la restauración y renaturalización de hábitats, la recuperación de especies amenazadas o el estudio de procesos naturales que hayan sido alterados por la actividad humana. La conservación de la biodiversidad no consiste únicamente en proteger especies concretas. También implica mantener los ecosistemas que permiten que esas especies encuentren alimento, refugio y lugares adecuados para reproducirse. Cuando un hábitat se degrada, las consecuencias pueden extenderse mucho más allá de una única especie. Por eso, las propuestas que plantea la convocatoria pueden abordar desde la recuperación de determinados espacios hasta la investigación de procesos ecológicos alterados. La restauración y la renaturalización buscan recuperar parte de las funciones que los ecosistemas han perdido como consecuencia de las transformaciones humanas. En este ámbito, el conocimiento científico resulta especialmente importante. Saber qué ha cambiado, cómo ha afectado al ecosistema y qué actuaciones pueden ayudar a recuperar su funcionamiento permite diseñar medidas de conservación con una base más sólida. La tercera línea de los Premios Mares Circulares se adentra en uno de los grandes retos ambientales actuales: el cambio climático y la capacidad de los ecosistemas marinos para absorber y almacenar carbono. La convocatoria incorpora propuestas relacionadas con la descarbonización y con la conservación o ampliación de procesos vinculados al llamado carbono azul, es decir, el carbono capturado y almacenado por determinados ecosistemas costeros y marinos. Las iniciativas pueden plantear tanto nuevas investigaciones como soluciones prácticas orientadas a conservar estos procesos o aumentar su capacidad de almacenamiento. Esta línea conecta la protección de los ecosistemas con la lucha contra el calentamiento global. Conservar determinados hábitats marinos y costeros no solo permite mantener biodiversidad, sino también preservar procesos naturales que desempeñan un papel en el ciclo del carbono. La convocatoria abre así la puerta a propuestas que relacionen investigación científica, innovación tecnológica y conservación ambiental, siempre dentro del objetivo de reducir los impactos sobre los ecosistemas acuáticos. Cada una de las dos categorías de los premios contará con una dotación de 10.000 euros. El objetivo de esta ayuda es que los proyectos seleccionados puedan continuar avanzando en su desarrollo. La primera categoría, Proyectos de Investigación, está dirigida a propuestas científicas y de generación de conocimiento que aporten soluciones innovadoras a los principales desafíos ambientales de mares y océanos. La segunda, Iniciativas Empresariales Innovadoras, se dirige a proyectos de negocio capaces de desarrollar soluciones prácticas y sostenibles para proteger los ecosistemas marinos y acuáticos y contribuir a mitigar el cambio climático. La convocatoria se apoya en un programa que lleva ya varios años trabajando sobre el terreno. Desde su lanzamiento en 2018, Mares Circulares ha combinado acciones de limpieza, participación ciudadana, investigación y sensibilización ambiental. En estos ocho años 61.670 voluntarios han participado en 939 actuaciones en playas y 134 intervenciones en espacios naturales. En conjunto, estas actuaciones han permitido retirar 3.025 toneladas de residuos. El programa también ha reconocido hasta ahora 19 estudios científicos y 11 start-ups. Las cifras muestran la dimensión de un proyecto que no se limita a financiar investigaciones. La iniciativa combina el trabajo directo sobre los residuos que ya han llegado a los espacios naturales con la búsqueda de soluciones que permitan evitar que vuelvan a acumularse. La propia iniciativa define tres grandes ámbitos de actuación: intervención y voluntariado para retirar residuos, sensibilización y formación para promover una cultura basada en la economía circular, y ciencia, innovación e investigación para desarrollar nuevas soluciones. El abanico de proyectos que pueden presentarse es amplio. Desde investigaciones científicas que estudien cómo recuperar un ecosistema acuático hasta iniciativas empresariales que desarrollen nuevas formas de reutilizar residuos, restaurar hábitats o reducir las emisiones asociadas a determinadas actividades. Las tres temáticas de esta edición permiten además conectar problemas que tradicionalmente se han abordado por separado. Los residuos, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático están relacionados entre sí y pueden reforzarse mutuamente. La degradación de un ecosistema puede reducir su capacidad para ofrecer servicios ambientales, mientras que determinados residuos pueden afectar a especies y hábitats y el deterioro de algunos ecosistemas puede disminuir su capacidad para almacenar carbono. Por eso, la convocatoria busca propuestas que no se queden únicamente en identificar el problema, sino que planteen alternativas innovadoras, aplicables y capaces de generar un impacto ambiental positivo.