Apple anunció en junio de 2024 que el iPhone 16 vendría con una Siri nueva, capaz, contextual, integrada en las apps del sistema. La vendió en anuncios de televisión, en su sitio web y en el keynote de WWDC. Cuando llegó el iPhone 16, en septiembre de 2024, la Siri mejorada no venía. En marzo de 2025, Apple confirmó que se retrasaba indefinidamente. Un tribunal federal de California acaba de cerrar un acuerdo por el que la empresa pagará hasta 250 millones de dólares (≈ 235 millones de euros) para resolver la demanda colectiva de los compradores de esos dispositivos. No hay admisión de culpabilidad, pero el importe —uno de los mayores en la historia de Apple— dice algo sobre la gravedad del asunto.El acuerdo afecta a los compradores de iPhone 15 Pro, iPhone 15 Pro Max, iPhone 16, iPhone 16e, iPhone 16 Plus, iPhone 16 Pro y iPhone 16 Pro Max en EE.UU., siempre que adquirieran el dispositivo entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025. Se estima que unos 36-37 millones de dispositivos son elegibles. Cada propietario que presente su reclamación recibirá 25 dólares por dispositivo, con posibilidad de llegar hasta 95 dólares si el volumen de reclamaciones es bajo. La aprobación judicial final, que inicialmente estaba fijada para septiembre de 2027, fue adelantada por el tribunal al 24 de febrero de 2027, según reporta el portal Phone Arena.¿Qué prometió Apple exactamente que luego no entregó?La demanda, presentada por Clarkson Law Firm, es específica: Apple no incumplió una promesa vaga de «IA mejorada». Promovió funciones concretas —una Siri capaz de entender el contexto personal del usuario, actuar en sus apps, completar tareas complejas entre aplicaciones— que no existían en el momento en que se vendió el dispositivo y que no se hicieron disponibles en el periodo cubierto por la demanda. El organismo de publicidad de BBB (National Advertising Division) ya había concluido antes del acuerdo que Apple había creado la impresión errónea de que Siri renovada estaba «disponible ahora» cuando se lanzó el iPhone 16.Apple se defiende con una postura coherente con su historial: el trabajo de Apple Intelligence es real, ha entregado docenas de funciones desde 2024 —Visual Intelligence, Live Translation, Writing Tools, Genmoji, Clean Up— y las dos funciones específicas que no llegaron son lo que se está resolviendo. El acuerdo, afirma, le permite «centrarse en lo que hace mejor». La demanda de los accionistas por el impacto en el precio de la acción es un proceso separado que sigue activo.¿Qué consecuencias tiene esto más allá de Apple?El precedente importa. Es la primera vez que una empresa tecnológica paga una suma de esta escala por prometer funciones de IA que no llegaron a tiempo. La publicidad de IA —»disponible ahora», «ya en tu dispositivo», «completamente integrada»— ha sido en los últimos dos años una práctica generalizada en la industria, con anuncios de funciones que llevan meses de retraso respecto a las fechas de lanzamiento del hardware que las publicita.Si el acuerdo Apple-Siri establece un precedente jurídico de que las promesas de IA en campañas de marketing tienen consecuencias económicas reales, cambia el cálculo para todos los fabricantes. Google acaba de anunciar el Googlebook con funciones de Gemini que se demostrarán o no en los próximos meses. Microsoft sigue prometiendo Copilot en cada dispositivo Windows. Meta lanzó Muse esta semana con acceso a mensajes que nadie autorizó explícitamente. En todos estos casos, el acuerdo Apple-Siri puede convertirse en el precedente que reguladores y litigantes citen para exigir que las promesas de funciones de IA en el marketing de hardware sean concretas, verificables y con fecha comprometida, no vagas referencias a un roadmap. Si ese cambio ocurre, el acuerdo Siri tendrá un impacto en la industria más duradero que los 250 millones que Apple va a repartir.Apple lleva meses adaptando sus pantallas de consentimiento ATT en Alemania, Francia, Italia, Polonia y Rumanía bajo presión regulatoria europea, lo que muestra que la compañía está acostumbrada a ajustar prácticas bajo presión legal. El ejecutivo de Microsoft llamó al scraping de IA «el mayor robo de trabajo en la historia de la humanidad» en documentos no redactados del juicio NYT vs. OpenAI: el mismo sector que promete IA en cada dispositivo no tiene un comportamiento particularmente claro en su relación con las promesas y la ley. OpenAI documentó esta semana los seis incidentes en que sus propios modelos mintieron, ocultaron información o se dieron instrucciones entre sí para engañar a los evaluadores: el patrón de opacidad en el sector es un problema estructural.Mi opinión, tras dos décadas cubriendo lanzamientos de Apple: la empresa tiene un historial de prometer funciones antes de que estén listas cuando el ciclo de lanzamiento del iPhone lo exige. La Siri mejorada es el ejemplo más costoso hasta ahora. 250 millones de dólares no es un cambio de comportamiento; es el precio de una iteración que salió mal. El cambio de comportamiento ocurriría si los próximos anuncios de funciones de IA llegaran con demos reales y fechas firmes.El contexto es que con iOS 27 Apple finalmente lanzó la Siri renovada en WWDC 2026. La ironía es que el acuerdo judicial llega en el mismo año en que la empresa cumplió —tarde, pero cumplió— la promesa. Eso complica la narrativa: Apple puede argumentar que el retraso fue genuino, no fraudulento. El tribunal no lo vio así, o al menos consideró que el impacto sobre los compradores justificaba la compensación. Veremos si el caso Siri tiene ese efecto en la publicidad de IA de toda la industria en el próximo ciclo de lanzamientos de hardware.La noticia Apple pagará hasta 250 millones de dólares por prometer una Siri que llegó tarde fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.