¿Dónde estabas el 27 de septiembre de 1999? Probablemente no seas capaz de responder a ciencia cierta, salvo que para ti sea un día tan especial como lo es para mí. Por entonces tenía 19 años, estaba en primer año de carrera, que combinaba con mi primer trabajo “serio”, y los cómics eran mi principal pasión, de ahí que la idea de tener un espacio donde hablar de ello sonara bien. Así nació Zona Negativa. ¿El nombre? Mi particular homenaje a las Bibliotecas Marvel que, como he contado en más de una ocasión, me “salvaron” como lector de cómics en un momento en que era, cuanto menos, complicado ser lector de superhéroes. Lo que no podía medir en ese momento era el grado de responsabilidad que iba a traer a mi vida ese proyecto porque, sí, Zona Negativa me ha reportado una infinidad de satisfacciones, pero también un peso sobre mis hombros con el que en ocasiones ha sido complicado lidiar.Esta web nació como un pequeño espacio donde hablar de nuestras aficiones, y así se lo he intentado inculcar a cada nuevo redactor que se ha sumado a nuestro proyecto: “Disfruta leyendo, investigando, analizando y, por supuesto, escribiendo”. Curiosamente, ese mensaje que tantas veces repetía llegó un momento, hace cosa de un año, en que, por motivos personales, dejé de aplicármelo a mí mismo y perdí la motivación y la ilusión. Son tan buenos mis compañeros de viaje que, de puertas afuera, apenas se notó: cogieron las enormes mochilas que arrastraban, las hicieron suyas y siguieron dando vida al proyecto. El show debía continuar.Semanas atrás, aquella enorme sombra negra que no me dejaba ver el horizonte desapareció y, con ella, volvieron las ganas de ser el primero en empujar y dar vida a iniciativas. Recuperé la ilusión por leer y escribir y me marqué el objetivo de volver a ser ese compañero, ese líder, que siempre está para hacer el camino más llevadero. ¿Lo conseguiré? Espero que sí.¿Qué quiero decir con todo esto? Que Zona Negativa, 27 años después, sigue más viva que nunca, y esto es así porque, a pesar de los muchos inconvenientes por los que todos pasamos, actuamos como un equipo, arrimando el hombro y sin dejar atrás a ningún compañero de viaje. Zona Negativa se ha convertido en un personaje más de nuestras vidas, alguien a quien nos encargamos de alimentar con toda la ilusión del mundo y de forma diaria, con el simple objetivo de que este sueño no solo no se rompa nunca, sino de mantenerlo con vida para futuras generaciones.Así que muchas gracias, amigos míos, por mantener la llama viva de este sueño que hoy cumple 27 años.Querido lectorEn el pasado, Zona Negativa era mucho más que una web de información, era ese punto de encuentro en el que poder debatir sobre aquello que más nos apasiona. Son muchos los motivos y de diferente índole, pero, como responsable de esta web, nada me gustaría más que volviese esa efervescencia en los comentarios. Así que os animo a que, si os ha gustado un artículo de un compañero, se lo trasladéis; si se os ocurren formas de aportar, tenéis un espacio donde hacerlo. Sois nuestro motor. Ayudadnos a que este sueño que arrancó casi tres décadas atrás día a día esté vivo.