“El ático de Ayuso para Maricarmen”, corea una marea de activistas frente al cordón policial que corta con numerosos antidisturbios y hasta 15 lecheras la calle del Alcalde Sainz de Baranda, en el pudiente barrio del Retiro de Madrid, desde las 6.00 de este miércoles. Ante el portal de esta mujer, de 87 años y en silla de ruedas, unos 100 manifestantes han pasado la noche en vela para acompañarla e intentar impedir su cuarto intento de desahucio, a los que se han ido sumando en goteo otros 300 desde primeras horas. “Maricarmen se queda”, gritan frente a los agentes, que sobre las 7.30 han empezado a despejar la calle, sacándolos uno a uno. A las 9.20, el grito de “bienvenida, comisión judicial” recibe a dos miembros de la comitiva. Al lugar, convertido en plató de televisión, se han acercado al alba desde la eurodiputada Irene Montero, de Podemos, hasta el cómico Ignatius en pantalón corto. En su anterior intento de desalojo, en junio, hasta la ONU reclamó al Estado español que lo paralizara y buscara una solución. “¿Dónde está el gobierno progresista?”, se preguntan los manifestantes.Seguir leyendo