Mario Alonso Puig llega a Fibes este octubre: «La ola de 'ser feliz porque la vida es maravillosa' puede ser un arma de doble filo»

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Mario Alonso Puig, médico y divulgador, cuyas conferencias se centran en el crecimiento personal, confianza y fuerza interior, vuelve a Fibes el 8 de octubre a las 19 horas. 'Haz lo (im)posible' ha pasado ya por lugares como Bogotá, Ciudad de México, Miami, Chicago o Barcelona y ante su inminente vuelta a la capital hispalense, el conferenciante habla con ABC de lo que los asistentes vivirán en este encuentro. Una cita que va mucho más allá de una simple charla y define como una experiencia transformadora con la que desplegar el potencial dormido. -Vuelve a Sevilla después de haber recorrido ciudades de todo el mundo con esta nueva conferencia, ¿qué podrán encontrar los espectadores en esta nueva cita? - Es una experiencia compartida en la cual vamos a conectar con ese potencial dormido que todos tenemos y que cuando se despliega trae a nuestra vida una abundancia de la que previamente carecíamos. Tenemos una serie de recursos, a veces físicos (en forma de energía o capacidad de sanar enfermedades); intelectuales (capacidad de tomar buenas decisiones, aprendizaje, sabiduría...) y emocionales (como la alegría, el entusiasmo o la valentía) que muchas veces tampoco estamos utilizando porque no sabemos que lo tenemos. Entonces, ¿qué ocurre? Que muchas veces en la vida no alcanzamos a hacer realidad nuestros sueños, no porque no sea posible, sino porque no sabemos cómo abrir la puerta a ese potencial. Entonces, a través de una serie de explicaciones científicas, ejercicios e historias que buscan tocar el alma y una meditación, nosotros lo que hacemos es favorecer que esa puerta se abra. -Este tipo de conferencias de motivación son un éxito en todas partes. ¿Por qué crees que los humanos necesitamos ese empujón, que alguien nos dé una hoja de ruta? Porque, por una parte, no es tan fácil poner palabras a las cosas que sentimos. Y cuando alguien identifica lo que sentimos, se genera como una especie de despertar. En segundo lugar, porque todos en el interior a un nivel inconsciente tenemos un principio vital que nos impulsa a desplegar todas las posibilidades que realmente tenemos en la vida. -Hay quien prefiere vivir en la comodidad o aparentemente no necesitan aspirar a más -No suelen ser las personas que van 'Haz a lo (im)posible'. Las que van no son personas que se han acomodado, no irían a la conferencia y eso es también una posición completamente respetable. En la conferencia igual que en los libros, yo no le digo a nadie lo que debería hacer porque no sé quién para decirlo. Yo les propongo una estrategia que si la aplican van a mejorar su vida a niveles que muchas veces ni se imaginan. -¿Piensa que podemos ser nuestr peor enemigo? -No tengo la menor duda. Atribuimos a la complejidad de las circunstancias lo que muchas veces es una resistencia interna que nosotros nos ponemos y nos hace estar 'ciegos'. Hasta que no se supera, no vamos a poder alterar realmente nuestras circunstancias. No nos pasa por maldad, sino por ignorancia. -¿Qué produce en usted ver el efecto que tienen sus libros o conferencias en los demás? -Una extraordinaria emoción y un enorme sentido de gratitud. Hay veces que cuando me han hecho comentarios me he echado literalmente a llorar. Desde una persona que de repente recupera la alegría de vivir porque la había perdido por completo, o una persona que vuelve a la conferencia un año después para contarnos que ha encontrado el amor de su vida o quien a raíz de ello está mucho mejor de una enfermedad que padecía. Para mí dar conferencias y escribir libros no es un trabajo, es una misión en la vida. Yo estoy en este mundo y estaré no para darle a las personas lo que no tienen, porque ya lo tienen. Estoy puedo ayudarles a reconocer que lo tienen y a ponerlo en funcionamiento. Llevo más de 30 años dando conferencias e investigando estos temas. -¿Cómo lidia con sus propias batallas o inseguridades sabiendo el efecto que causa en los demás? -Pues aplicando lo que enseño. Es decir, sabiendo que la vida es una montaña rusa. Cada conferencia y cada libro va parejo a mi propia evolución personal. Cuando descubro nuevas cosas, cuando tengo nuevas experiencias busco cómo compartirlas, ya sea en un curso, libro, conferencia... - ¿Cree que lo que preocupaba antes sigue preocupando ahora? ¿Qué análisis de las actitudes generalizadas que ha visto en su larga trayectoria? -Hace 30 años lo que interesaba sobre todo era temas de creatividad y equipos de alto rendimiento. Nadie hablaba de bienestar, de gestión del estrés crónico, del tema del cortisol, de todo eso que yo ya trataba. Era un momento en el que la gente era mucho menos receptiva y prácticamente nadie hablaba de esto. Hoy en día, afortunadamente, hay un interés generalizado en los profesionales de la salud, de la educación y de todo tipo porque se ha visto claramente que cuando una persona evoluciona, mejora personalmente, mejora todo lo que esa persona hace. Hay una sensibilidad que hace 20 O 30 años no existía. -¿Le preocupa que esa sensibilidad pueda ser un arma de doble filo? -Hay que tener cuidado con determinados mensajes por parte de personas que aprovechan la ola para soltar un mensaje de 'sé feliz que la vida es maravillosa'. Estos mensajes son los que a personas, sobre todo cuando están pasando por momentos difíciles, les hieren. Esa arma de doble filo no viene de una fuente seria o de lugares que tienen un reconocimiento, un prestigio, o una trayectoria investigadora que no respetan que el ser humano es un ser vulnerable. Entonces, Hay que tener ojo con eso porque la frustración no tiene sentido. Claro que hay momentos de frustración y miedo, lo que pasa es que hay que saber cómo superarlo y no quedar atrapados por ello. -Después de haber visitado tantos lugares del mundo ¿qué ve común en todos los públicos? -Un sufrimiento innecesario y un anhelo de ser felices incuestionable, porque el dolor es inherente a la condición humana. Independiente de la cultura; lo he visto en China, en Japón, en Corea, en Singapur, en Australia, en Estados Unidos en Colombia, en México, en Europa… Lo he visto en todas partes. ¿Sabes por qué? Porque forma parte de lo que tenemos todos en común y compartimos, nuestra humanidad.