El FQ-42 Vengeance de General Atomics ya vuela en formación con cazas F-35 y F-15E: así prueba EE. UU. el futuro de los aviones no tripulados

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Un nuevo hito clave en la integración de la aviación tripulada y no tripulada ha sido logrado entre la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) y la compañía General Atomics Aeronautical Systems (GA-ASI) por el nuevo avión de combate colaborativo FQ-42 Vengeance. Ha completado con éxito sus primeros vuelos en formación junto a los cazas F-35 Lightning II y F-15E Strike Eagle. La operación sucede después de la entrega del dispositivo a la Base de la Fuerza Aérea de Creech, en Nevada, donde continuará las evaluaciones operativas. El avance forma parte del programa CCA (Collaborative Combat Aircraft), la iniciativa de la USAF orientada a desplegar plataformas no tripuladas capaces de actuar como fieles escuderos de la aviación tripulada. El dron de combate FQ-42 Vengeance de General Atomics inicia ensayosEl FQ-42 Vengeance ha sido diseñado como un caza no tripulado de quinta generación enfocado principalmente en misiones de combate aire-aire. La aeronave destaca por incorporar sigilo avanzado, una bodega interna de armas para minimizar la firma radárica y una arquitectura modular que facilita la integración de nuevos sistemas, sensores y algoritmos de inteligencia artificial. Durante las pruebas recientes, los equipos de la USAF y GA-ASI evaluaron la capacidad del Vengeance para operar en formación cerrada y responder a comandos en tiempo real. Estas pruebas abren el camino hacia operaciones de control colaborativo, en las que los pilotos a bordo de cazas de combate como el F-35 o el F-22 Raptor podrán gestionar y dirigir múltiples aeronaves no tripuladas de forma remota. Este concepto busca multiplicar la masa de combate, extender el alcance de los sensores tácticos y absorber los mayores riesgos en espacios aéreos disputados sin exponer vidas humanas. La formación del FQ-42 Vengeance y los F-35 y F-15General Atomics ha financiado gran parte de las instalaciones y fases del programa con fondos propios para evitar retrasos en el calendario de entregas de la USAF. La compañía ya cuenta con la infraestructura necesaria para alcanzar una capacidad de producción en serie de hasta seis unidades mensuales. Este ritmo garantiza el suministro rápido de unidades para la fase Incremento 1 del programa CCA, en la que el FQ-42 fue seleccionado formalmente por el Pentágono para su desarrollo y fabricación. El traslado de la plataforma a la base de Creech permitirá a las unidades de ensayo y evaluación táctica probar la interacción entre los pilotos de combate y la aviación autónoma en escenarios cada vez más complejos. Con esta demostración de vuelo conjunto, el FQ-42 Vengeance no solo valida su madurez técnica, sino que consolida la transición de la USAF hacia una doctrina de combate aéreo en la que la inteligencia artificial y el trabajo en equipo hombre-máquina definirán la superioridad aérea del futuro.