Los resultados oficiales de las elecciones legislativas y regionales celebradas en Rusia resultan, sobre el papel, muy cómodos para la dirigencia del país y más en concreto, para su presidente, Vladímir Putin. Una participación del 59,3% del electorado, la más elevada registrada en unos comicios desde 2011, y una cómoda mayoría para Rusia Unida, del 58% de los votos, que confiere a esta fuerza política una mayoría suficiente para modificar la Carta Magna, empujan al líder del Kremlin a sentirse refrendado en su política de continuar la guerra de Ucrania. La prensa independiente rusa sostiene que estos números se han obtenido, en infinidad de casos, gracias a los instrumentos de coacción de los que dispone el Estado para 'instar' a los ciudadanos a acudir a las urnas, al tiempo que denuncia las presiones a las que se han visto sometidas los escasos candidatos independientes ajenos a la oposición sistémica autorizados a presentar su candidatura. Seguir leyendo....