En los últimos meses, el Gobierno de Donald Trump ha estado divulgando ufano las estadísticas de detenciones de migrantes. En agosto se registraron casi 51.000 detenciones, alcanzando un nuevo récord que el mes de julio, con 50.208, sustentaba, según los datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Pero mientras la Administración celebra el aumento de las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), los empresarios lamentan los efectos en el mercado laboral. “Ya perdí a varios empleados. No hay gente para trabajar”, cuenta Carlos Raba, un chef de origen mexicano. Seguir leyendo