Los iPhone 18 Pro de 1 y 2 TB utilizan un almacenamiento más lento que los de 256 y 512 GB al guardar grandes cantidades de datos seguidas. Así lo apunta una prueba de Homolab con un iPhone 18 Pro Max de 1 TB, equipado con memoria QLC. Esta permite almacenar más información a menor coste, pero pierde velocidad frente a la TLC de las versiones de menor capacidad cuando se agota su caché.En concreto, con el almacenamiento ocupado al 60 % y después de llenar esa zona rápida, la escritura promedió 45 MB/s, con una caída puntual hasta 1,1 MB/s. El resultado señala una limitación al guardar archivos de forma continuada, aunque no demuestra que el móvil vaya lento al abrir apps o hacer fotos. Sin embargo, si apuntaría que los modelos con menos capacidad, que son más baratos, serían mejores en justo este aspecto.La caída de velocidad tiene una explicaciónLa diferencia está en cómo se almacena la información. La memoria TLC guarda tres bits por celda, mientras que la QLC guarda cuatro. Así permite concentrar más datos en el mismo espacio y reducir el coste por gigabyte, aunque con una contrapartida: escribir en ella puede resultar más lento. Suscríbete a la newsletter de Andro4allPara compensarlo, el smartphone emplea una caché que actúa como una zona de recepción rápida. Mientras tiene espacio disponible, puede absorber los datos a gran velocidad. El problema llega cuando una operación prolongada agota ese margen y el teléfono debe seguir guardando información en la parte más lenta.Además, ese margen disminuye conforme se llena el móvil. Según las mediciones de Homolab, con la unidad prácticamente vacía había unos 250 GB de caché rápida. Con el almacenamiento ocupado al 60 %, quedaban 58 GB. En este segundo escenario, después de agotar las cachés, la escritura directa promedió unos 45 MB/s, con el mínimo puntual de 1,1 MB/s.El cambio también marca una diferencia respecto a la generación anterior de iPhone Pro. Según recoge GSMArena, los iPhone 17 Pro y Pro Max mantenían memoria TLC incluso en las versiones de mayor capacidad. En los nuevos modelos, elegir más espacio supondría también cambiar de tecnología de almacenamiento.Esto se traduciría en más tiempo guardando archivos grandes si se agotan las cachés. Aun así, falta comprobar con qué frecuencia sucede durante un uso real. El ensayo muestra una limitación bajo una carga exigente, pero no permite asegurar que todos los propietarios vayan a encontrarla ni que afecte de forma habitual al móvil.