—Hace año y medio se aprobó la ordenanza de pisos turísticos. ¿Qué balance hace de esta norma? —Positivo. En primer lugar, porque supuso un avance. Estábamos en un impasse, había una suspensión, no se hacía nada y no había actividad. Y había gente que, lógicamente, se estaba sintiendo perjudicada. En segundo lugar, ha supuesto una mejora porque se ha reducido ocho puntos -del 20% al 12%- el cupo de pisos turísticos. Parece poco, pero estamos hablando de 600 viviendas. Si en el Casco tenemos 8.000 viviendas y hablamos de un 12%, quiere decirse que el número máximo de pisos turísticos sería de unas 900. —Pero eso es sobre el papel, es decir, ahí solo están las legales. —Para las ilegales... Ver Más