Lucía Etxebarria, clara sobre el desahucio de Maricarmen: «Ha tenido 70 años para ahorrar muchísimo dinero porque ha estado pagando un alquiler de broma»

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Ayer tuvo lugar el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años en silla de ruedas que llevaba 70 años viviendo en una casa de alquiler, y Lucía Etxebarria encendió las redes por su mensaje en defensa del desalojo. «Maricarmen ha tenido 70 años para ahorrar muchísimo dinero porque ha estado pagando un alquiler de broma», publicó la escritora en su perfil de X , «pero daba por hecho que era su derecho tener un alquiler para siempre y por un precio mínimo». «Instrumentalizan y mienten con una historia que no tiene nada que ver con lo que te han contado», defendió indignada durante su intervención de hoy en 'Vamos a ver', «¿Por qué me están mintiendo?». En el acalorado debate del programa, la colaboradora puso sobre la mesa las «mentiras» de las que ha sido víctima estos días: «El presidente del Gobierno me ha mentido diciendo que esto era un fondo buitre extranjero, pero no lo era, es una miniempresa. Me ha mentido diciendo que era la consecuencia de las políticas neoliberales de Ayuso, es la consecuencia de una ley socialista de 1994. Me han mentido diciendo que no tenía alternativas habitacionales, las tenía, cuatro se le han ofrecido». Mientras el resto de colaboradores defendía la posibilidad de haber actuado de otra forma, Etxebarria preguntó por qué se da tanta visibilidad a este caso mientras «no se habla» del desahucio en L'hospitalet que acabó con el suicidio de una mujer de 54 años . «De esto no se habla porque es la Generalitat de Illa, donde hay el doble de desahucios que en Madrid», añadió durante su intervención, «me siento estafada y engañada cuando viene mi presidente y me dice que esto es culpa de Ayuso». «Maricarmen había heredado el alquiler de su padre, por eso llevaba setenta años viviendo de alquiler», explicó la escritora en la red social, «para mí, Maricarmen ni su familia son víctimas, puesto que han sido privilegiados durante siete décadas, que se dice pronto». Etxebarria recurrió al argumento de que el piso estaba situado en una buena zona de la capital española y que el alquiler era muy barato para la zona: «Maricarmen pagaba 500 euros por un piso cuyo alquiler normal estaría en 2.500 como poco. [Daba por hecho] que le había venido Dios a ver para concederle un privilegio de vivir en la mejor zona de Madrid, ¡con vistas al Retiro!, por un precio irrisorio».