Miguel Poveda, uno de los artistas más personales de la escena flamenca contemporánea, no se conforma con abarrotar de público pabellones y plazas de toros con su peculiar forma de dialogar con diferentes disciplinas del flamenco. Ahora el cantante , según nos informa en una entrevista en exclusiva a ABC, se prepara para el estreno de 'El agua detenida' , una nueva propuesta con la que vuelve a situarse ante el reto de contar y emocionar desde la música y la palabra de la mano de su amigo Antonio Banderas . La obra se basa en el universo de Federico García Lorca , tomando su nombre de una famosa carta que el poeta escribió a Jorge Guillén en 1926 desde la Huerta de San Vicente. «Estoy un poco nervioso porque en esta tragedia contemporánea, en la que tengo que bregar con tres personajes que dialogan en espacio y tiempo en el universo lorquiano, y son de Yerma, La casa de Bernarda Alba y Bodas de sangre, es todo un reto». Lo que le da mucha tranquilidad al cantante es ir de la mano de su amigo Antonio Banderas: «Estrenar en su teatro Soho de Málaga es todo un lujo. Estoy repasando muy minuciosamente los guiones porque queremos estrenar en enero. La dirección es a cargo de Ceres Machado. O sea que vamos bien completitos». En el caso de Poveda, acostumbrado a escenarios de todo tipo y a una relación especialmente intensa con sus seguidores, cada nuevo proyecto supone también una oportunidad para descubrir una nueva faceta de su personalidad artística. Este viernes actuó en la Philharmonie de París con su espectáculo 'Poema del Cante Jondo', con el que está llenando todos los escenarios de España y casi del mundo entero. Lorca está de moda. Miguel Poveda nos habla de 'La bola negra': « Estoy feliz de que vaya a los Oscar la película de los Javis . Es tan necesaria en estos tiempos de crispación… que es como un bálsamo tenerla. Para mí Alberto Conejero es el nuevo Lorca en talento… no podía tener mejor guionista esta película. Él también ha sido mi guionista en el documental que he hecho y no puedo estar más contento por él». La bola negra, elegida por la Academia de Cine para representar a España en la 99.ª edición de los Premios Oscar en la categoría de Mejor Película Internacional, toma precisamente su título de una de las últimas obras inacabadas del poeta y construye tres historias conectadas por el deseo, el dolor y la herencia. Todo ello se une a la polémica sobre la autoría de un poema inédito de Federico García Lorca que él mismo descubrió el pasado mes de abril, de casualidad : un breve poema, casi un esbozo, llamado 'Canta el reloj', que nunca había sido publicado. Estudiosos de la obra de Lorca lo dieron por válido, pero otros pusieron seriamente en duda que fuera suyo. Ahora, este mes de septiembre, Poveda hizo públicas las conclusiones de un informe pericial que «certifica la autenticidad» del poema. «Ha sido una lucha, pero por fin lo hemos conseguido. Todo un logro conseguir nuevos documentos e imágenes para reconstruir lo que nos arrebataron. Me siento orgulloso de que los peritos dicten que los textos manuscritos que aparecen en el documento fueron escritos por Federico García Lorca. El manuscrito es real y es de Federico García Lorca, para la celebración del mundo entero». Entre concierto y concierto el artista recala en su lugar en el mundo que eligió para vivir: Estepona, donde vuelve siempre para reinventar al duende. Esta misma semana estuvimos con él en la presentación del libro 'Una casa para mi madre', de su amigo Cheikh Kane, un joven modelo que llegó en patera a Málaga y ahora se lo rifan las revistas de moda como imagen. Miguel quiso acompañarle y en este tiempo de crispación nos decía: «Es necesario y humano acudir a estos actos culturales. Este chico ha demostrado una valentía y una capacidad de superación que hay que visibilizar y humanizar. Ahora mismo que todo se está asalvajando y poniendo el foco en todo lo negativo para criminalizar a toda la gente que viene fuera hay que escuchar historias como esta». Y para este acto eligió como compañero a su hijo Ángel, que se ha convertido en una presencia habitual junto a su padre en distintos acontecimientos culturales que se precien. Con naturalidad y discreción, el niño, que es un auténtico clon de Miguel Poveda, acompaña al artista y comparte con él momentos que van mucho más allá de la vida profesional. Una imagen que permite descubrir una faceta más personal de Miguel Poveda, en la que la familia ocupa un papel fundamental. «Sí me gusta que mi hijo venga a estos actos —nos dice— porque intento inculcarle y transmitirle esos valores de la sociedad por donde tiene que ir el ser humano. Todo lo que sepa y acumule va a ser por educación y por cultura para prepararse para el mundo que le espera». La complicidad entre padre e hijo se percibe en la cercanía con la que afrontan estas apariciones. Más que padre e hijo parecen dos amigos que comparten tiempo juntos. Para Miguel, Ángel, que tiene 11 años y una madurez poco propia de su edad, no solo es su hijo, sino también ese compañero que permanece a su lado mientras revisa proyectos e incluso a veces le ayuda a leer los guiones. En la Costa del Sol es habitual ver al artista junto a su hijo, mostrándose así al Miguel Poveda más familiar: un padre que disfruta de la compañía de Ángel y que encuentra en él una figura cercana con la que compartir experiencias.