Mientras Deutsche Telekom liquida sus menús de teléfono desde el lado de la empresa, Google está haciendo lo mismo desde el lado del usuario. La función se llama Call for Me y entra hoy en fase de pruebas en el Pixel 11 para usuarios con suscripción Gemini en Estados Unidos. Lo cubre hoy Sarah Perez en TechCrunch.La premisa es la misma que animó a Google en 2018 cuando mostró al mundo un Google Assistant que llamaba a una peluquería y añadía «umms» y «ahhs» para sonar más humano. Aquello fue una demostración técnica. Lo de hoy es diferente: un producto en pruebas reales, con el número de teléfono del propio usuario, capacidad para compartir información personal aprobada explícitamente, y transcripción en directo para que el usuario siga la llamada y tome el control cuando quiera.¿Qué puede hacer Call for Me?El agente llama a empresas, se presenta, navega los menús automáticos de teléfono, espera en cola y gestiona la conversación cuando hay un humano al otro lado. Google enumera casos de uso concretos: verificar si un producto está disponible en una tienda, reservar un restaurante, cambiar la fecha de una cita, poner artículos en espera para recogida.Lo más importante es lo que Google ha añadido respecto a funciones anteriores: Call for Me puede compartir información personal que el usuario aprueba como parte de la llamada. Eso lo distingue de «Hold for Me» (que solo esperaba en cola) o de «Ask for Me» (que preguntaba sobre precios o servicios sin actuar). Call for Me puede completar transacciones, no solo recopilar información.El usuario ve la transcripción de la llamada en tiempo real mientras ocurre y puede interrumpir para tomar el control directamente. La llamada sale del número propio del usuario, no de un número de Google.La función requiere la versión beta de la aplicación Phone de Google para Android. Google dice que empieza a escala pequeña porque «las conversaciones del mundo real son complejas» y necesita tiempo para depurar antes de expandirlo.El contexto: cuatro años de experimentos de llamadasGoogle lleva construyendo sobre esta idea desde el Google I/O de 2018, cuando el Duplex demostró cómo podía llamar a un salón de belleza. El arco desde aquella demostración hasta Call for Me tiene paradas intermedias: «Direct My Call» para mostrar las opciones de un IVR en pantalla, «Hold for Me» para esperar en cola, «Ask for Me» en 2025 para hacer preguntas simples. Cada versión amplió un poco más el espacio de acción del agente. Call for Me da el salto más grande: del agente que pregunta al agente que actúa.El timing no es accidental. Meta Muse hace desde hace dos semanas exactamente esto en versión de consumidor: gestiona suscripciones, reclama reembolsos, reserva. Ahora Google entra en el mismo espacio desde la plataforma móvil. La diferencia es que Google usa el número propio del usuario y limita inicialmente a Pixel 11 con suscripción de pago, lo que reduce la escala pero también el riesgo de usos abusivos.La pregunta que ninguno de los dos productos responde bien todavía es la de la responsabilidad: si el agente acepta unas condiciones erróneas en tu nombre, o si comete un error en una transacción, ¿quién responde? Google dice que el usuario puede tomar el control en cualquier momento; eso implica que el usuario tiene que estar pendiente. Que la transparencia sea máxima (transcripción en tiempo real, usando tu propio número) es una decisión de diseño que reconoce esa tensión.El organismo de seguridad de IA que OpenAI, Anthropic y Google están negociando desde julio incluirá probablemente también estándares para agentes que actúan en nombre de los usuarios. Meta One, la suscripción de IA premium de Meta convierte en producto de pago el acceso al agente Muse; Google hace lo mismo con Call for Me requiriendo suscripción Gemini. Los agentes de IA que hacen cosas reales están entrando en el mercado como funciones premium. Waymo abrió sus robotaxis a adolescentes de 13 años en Nashville: la línea entre «el agente que llama» y «el vehículo autónomo que conduce» es solo de dominio; la pregunta sobre autonomía delegada a una máquina es la misma.Call for Me sale hoy en beta limitada a Pixel 11 en EE.UU. con suscripción Gemini. No hay calendario para su expansión.¿Qué distingue Call for Me de todo lo anterior?La historia de Google con las llamadas automáticas tiene un patrón claro: cada versión hace un poco más que la anterior. Duplex en 2018 llamaba y reservaba, pero era un experimento de laboratorio sin escalabilidad. «Hold for Me» esperaba en cola pero no actuaba. «Ask for Me» en 2025 hacía preguntas simples. Call for Me es la versión que combina todas esas piezas: llama, navega IVR, espera en cola y completa transacciones con información del usuario aprobada explícitamente.La clave técnica que Google ha tenido que resolver no es la voz —eso ya estaba— sino la gestión del permiso sobre qué datos puede compartir el agente durante la llamada. Que el usuario tenga que aprobar qué información comparte antes de que la llamada empiece es un diseño de consentimiento explícito que diferencia a Call for Me de Muse, que tiene acceso a datos del usuario sin un protocolo de confirmación tan visible por llamada.Google empieza con Pixel 11 y suscripción Gemini porque ese filtro le da control sobre el volumen y el perfil de usuarios de la beta. Si algo sale mal —el agente acepta condiciones incorrectas, comete un error en una transacción— el daño está contenido a un grupo reducido de usuarios técnicamente sofisticados que entienden que están probando algo experimental. La expansión al resto de Android vendrá cuando Google haya aprendido de esos casos extremos. El plazo no está confirmado. Tampoco está claro si llegará a España y Europa o si seguirá siendo función de mercados de habla inglesa en primera instancia, lo que sería consistente con el patrón habitual de Google para funciones de IA conversacional.La noticia Gemini llama por ti: Google prueba en Pixel 11 un agente que navega menús, espera en línea y gestiona tus citas fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.