La deuda pública de los principales países occidentales está en el punto de mira. Durante el verano, los bonos americanos y europeos sufrieron una notable pérdida de valor, con caída de la demanda, y eso ha llevado a los inversores a la situación actual en la que cada vez se exigen rentabilidades más altas para comprar papeles de los Estados. Un conjunto de factores mantiene en tensión este mercado de renta fija en el que los intereses de la deuda que requieren los inversores se mueven ya en valores de la gran crisis. Eso sí, de momento nadie habla de unas turbulencias similares. Kriti Gupta, estratega de inversiones globales de JPMorgan Banca Privada, destaca que «la marcha alcista de los... Ver Más